El coche eléctrico gana terreno y ya supone casi un tercio de las ventas en Euskadi
Los coches eléctricos ganan cuota en España y Euskadi: casi un tercio de las matriculaciones en la comunidad ya son enchufables. Claves del cambio.
El coche eléctrico avanza con fuerza en el mercado automovilístico y empieza a dejar atrás las dudas que durante años frenaron su expansión. Según el informe 'Global Automotive Outlook' de PwC, los vehículos de combustión dejarán de representar la mayoría de la producción mundial en 2030, cuando los eléctricos de batería pasarán del 18% al 30% de la cuota. En España, las ventas de vehículos electrificados acumulan 270.107 unidades en lo que va de año, un 37,6% más que en 2025, según los datos de Anfac de octubre.
En Euskadi, Jon Lekue, presidente de la ACV y representante de Faconauto en la comunidad, afirma que "el mercado ha cambiado más en los últimos cinco años que en los veinte anteriores". Según sus datos de 2026, el híbrido no enchufable supone la mitad de las ventas, el 100% eléctrico ronda el 15% y, sumando los híbridos enchufables, casi uno de cada tres coches nuevos se puede enchufar. En la comunidad se han registrado 8.166 vehículos electrificados, un 30,64% más que el año anterior.
Mario Caballero, comercial del Grupo Meuri, explica que la desconfianza inicial se debía sobre todo a tres factores: la autonomía, los tiempos de carga y el precio. Héctor Rodríguez, secretario de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos, señala que la subida de los combustibles por el conflicto en Oriente Medio ha llevado a muchas personas a informarse mejor antes de decidirse por la compra de un eléctrico. Lekue añade que la experiencia de conocidos con este tipo de vehículos pesa más que cualquier campaña publicitaria.
Rodríguez calcula que, con un punto de recarga en casa, recorrer 100 kilómetros puede costar en torno al 20% de lo que supone con un coche de combustión, aunque recuerda que solo alrededor del 30% de las viviendas dispone de garaje privado. En cuanto al mantenimiento, estima que el gasto ronda el 50% del de un vehículo de combustión, y que la autonomía media de los nuevos modelos se sitúa en torno a los 500 kilómetros.
Los representantes del sector coinciden en que las ayudas públicas no han respondido siempre a las expectativas. Rodríguez critica los retrasos acumulados en el pago del Plan MOVES, que en algunos casos se han prolongado hasta dos años. Lekue, por su parte, subraya que Euskadi necesita más puntos de recarga pública, especialmente rápida y en estaciones de servicio, para responder al crecimiento de la demanda.
Información elaborada a partir de Deia.