La ubicación del router que ayuda a mejorar la cobertura WiFi en casa
Colocar el router en el centro de la vivienda, a cierta altura y lejos de obstáculos mejora la cobertura WiFi en casa.
La ubicación del router puede marcar la diferencia entre una conexión WiFi estable y una señal lenta o con cortes en algunas habitaciones. Según explica Deia, colocarlo en el centro de la vivienda y a más de un metro del suelo ayuda a repartir mejor la cobertura.
El aparato no debería quedar en una esquina, en el recibidor ni directamente sobre el suelo. Las ondas se propagan hacia abajo y hacia los lados, por lo que situarlo en un extremo de la casa puede enviar parte de la señal fuera de la vivienda.
También conviene alejarlo de espejos, azulejos de cocina o baño y tuberías de agua, ya que estos elementos pueden bloquear o absorber las ondas. El microondas, el televisor y la base de un teléfono pueden generar interferencias si se colocan junto al router.
En los modelos con antenas exteriores, la recomendación para una vivienda de una sola planta es colocar una en vertical y otra en posición paralela al suelo, formando un ángulo de 90 grados. De este modo, la señal puede propagarse en distintas direcciones.
La elección de la red también influye. La conexión de 5 GHz ofrece más velocidad, pero tiene menos alcance y atraviesa peor las paredes. Para habitaciones alejadas o para desplazarse por la casa, la red de 2,4 GHz puede proporcionar una conexión más estable. Es una recomendación práctica para los hogares de Bilbao y del resto de Bizkaia.
Información elaborada a partir de Deia.