Sopela aplicará desde 2027 la tasa turística máxima a los pisos de alquiler vacacional
Sopela cobrará 6,50 euros por estancia en pisos de alquiler vacacional desde 2027, frente a uno o 0,75 euros en hoteles y casas rurales.
El Ayuntamiento de Sopela (Bizkaia) aplicará desde el 1 de enero de 2027 la tasa turística máxima a las viviendas de uso temporal, con un cobro de 6,50 euros por estancia, una cantidad muy superior a la fijada para los establecimientos tradicionales. La medida, aprobada por unanimidad en el último Pleno, busca contener la expansión de este tipo de alojamientos en el municipio.
Según la información publicada por El Correo, la regulación establece para el resto de alojamientos las tarifas mínimas previstas en la normativa foral: los hoteles de dos estrellas, los únicos que hay en la villa, pagarán un euro, mientras que las casas rurales, albergues y campings abonarán 0,75 euros.
La diferencia responde a la situación del mercado residencial de la localidad, declarada zona de mercado residencial tensionado en agosto. Un estudio de la consultora Bizibiziki, encargado por el área de Desarrollo Local, contabiliza 1.181 plazas destinadas a estancias temporales, de las que 436 corresponden a inmuebles o habitaciones turísticas registradas oficialmente, aunque se asume que existen otras de carácter irregular.
El documento detecta una elevada presión de esta oferta en la zona costera y en el centro del municipio, así como un rápido incremento de estas viviendas en los últimos nueve años, sobre todo en los tres más recientes. Según el análisis, esta tendencia reduce la disponibilidad de casas para alquiler residencial y contribuye a mantener elevados los precios de arrendamiento y compraventa.
El concejal de Desarrollo Local, Eder Garcia, defiende la diferenciación fiscal y sostiene que el alojamiento turístico tradicional del municipio está formado por pequeños negocios importantes para generar empleo y turismo de proximidad. Además, afirma: «Apostamos por un turismo sostenible, que garantice el bienestar de los vecinos del municipio, teniendo en cuenta la vivienda como un derecho y también la identidad del pueblo».
El impuesto lo pagan los visitantes y el establecimiento se encarga de recibirlo y liquidarlo ante la administración. Se calcula por cada día de permanencia continuada en un mismo lugar, computando como una unidad las visitas inferiores a 24 horas, y con un máximo de seis unidades por cada periodo continuado en el mismo alojamiento.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).