Isabel Coixet presenta en Cádiz su serie y destaca la bonhomía de los gaditanos
Isabel Coixet presenta en Cádiz su serie 'Alguien debería prohibir los domingos por la tarde' y elogia la bonhomía de sus gaditanos.
La directora y guionista catalana Isabel Coixet visitó Cádiz este lunes, 2 de noviembre, para presentar en la Casa de Iberoamérica su serie Alguien debería prohibir los domingos por la tarde, junto a la actriz francesa Liv Henneguier. La producción, distribuida en España por Sundance TV, se estrenará el próximo 10 de noviembre a las 22:30 horas, y sus dos primeros episodios podrán verse el 2 de noviembre en el Gran Teatro Falla, dentro de la Sección Oficial de Ficción del South International Series Festival.
Coixet explicó que su relación con la ciudad es reciente y que llegó gracias a su amigo, el artista Teo Vázquez, autor del homenaje a Manuel de Falla que el Ayuntamiento ha encargado y que puede verse en varios edificios. Según la directora, la ciudad le "flipa", aunque bromeó sobre la carestía de la vivienda: afirmó tener una alerta inmobiliaria, pero que parece "casi imposible" encontrar algo. También destacó que los gaditanos no tienen "esa cosa un poquito soberbia de los sevillanos", y señaló que en la ciudad "se respira" la bonhomía, un concepto que considera importante y poco valorado.
La serie, protagonizada también por Clara Bretheau, Théo Christine, Chloé Lecerf, Tim Robbins, Jeanne Balibar y Nathalie Poza, sigue a tres jóvenes que comparten piso en París en busca de su lugar en el mundo. Coixet la describió con el "espíritu agridulce y melancólico" presente en sus películas, y explicó que, pese a no haber vivido las épocas o lugares de sus anteriores obras, la libertad del cine le permite retratarlos.
Henneguier, que da vida a una aspirante a directora de cine, contó que la preparación de su personaje fue intensa, ya que no hablaba mucho inglés, y que recibió apoyo de Zoe, la hija de Coixet, durante cuatro horas diarias. Por su parte, la directora recordó sus años de beca en París, marcados por la soledad y la precariedad, y criticó la creciente influencia del algoritmo en la industria audiovisual, que a su juicio está en manos de personas procedentes del marketing más que del amor al cine.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.