Una niña de 12 años de Jerez reanima a su abuela en parada cardíaca y le salva la vida
Ana, una niña de 12 años de Jerez, aplicó RCP a su abuela en una parada cardíaca. El 061 Cádiz insiste en formar a escolares en reanimación.
Una menor de 12 años, Ana González, salvó la vida de su abuela Esperanza al aplicarle las técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) que había aprendido en el colegio y el instituto. Los hechos ocurrieron de forma repentina en el salón de la casa familiar, en Jerez de la Frontera, cuando la madre de Ana acababa de llegar a la vivienda.
Según relata la propia joven, al ver a su abuela «literalmente morada» pidió a su abuelo que la tumbara. Éste empezó a reanimarla, pero con una técnica errónea sobre el abdomen. Ana le indicó que se apartara y ella misma comenzó las compresiones en el pecho, mientras su abuelo realizaba las insuflaciones, contando en voz alta cada compresión. «Al principio grité, pero luego mantuve la mente fría y para adelante», explica.
Antonio Ramírez, director del 061 en la provincia de Cádiz, subraya que la formación que reciben los escolares en las jornadas de divulgación sobre reanimación resulta decisiva. Según explica, por cada minuto sin asistencia tras una parada cardíaca el cerebro pierde alrededor de un 10% de posibilidades de recuperación completa, por lo que la actuación inmediata marca la diferencia entre sobrevivir o no.
La doctora del 061 que dirigió la asistencia felicitó a la menor por la calidad de sus compresiones y le pidió que no se detuviera mientras llegaba el equipo. El abuelo, Francisco Javier, señala que su mujer estuvo entre seis y ocho minutos sin latido. Esperanza, por su parte, afirma: «Fue ella la que me salvó la vida».
El caso se produce en un contexto de iniciativas para extender esta formación en la provincia. Días antes, el 061 celebró en Cádiz un Cardiomaratón con 1.200 jóvenes, en el que se entregaron 12 reconocimientos a personas que actuaron como primeros intervinientes y que, durante 2026, contribuyeron a salvar la vida de cinco personas que sufrieron una parada cardíaca. Entre ellas figura Ana.
Desde el servicio sanitario recuerdan que, ante una sospecha de parada cardiorrespiratoria, los gestores telefónicos guían a quien llama en la realización de la RCP hasta la llegada de los equipos, y que el uso de un desfibrilador (DEA) en menos de tres minutos, junto con las maniobras básicas, eleva las posibilidades de supervivencia por encima del 50%.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.