La joyería cordobesa espera el sistema de control de la Indicación Geográfica Protegida
La Junta ultima el sistema de adhesión, control y sanciones de la IGP de la joyería de Córdoba, mientras los talleres esperan su puesta en marcha.
La Junta de Andalucía ultima el sistema que permitirá a los talleres adherirse a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la joyería de Córdoba, así como el control y marcado de las piezas y las posibles sanciones para quienes incumplan las normas. Así lo ha explicado Isidoro García-Escribano, presidente de la Asociación Provincial de Joyeros, Plateros y Relojeros San Eloy, quien señala que ya hay talleres interesados, aunque el procedimiento depende de la Consejería de Industria y Minas, que debe concretar la adhesión, el control y las sanciones.
García-Escribano apunta además que las piezas podrían incorporar un contraste adicional que las identifique como auténtica joyería de Córdoba. Según explicó, en el pliego se estudia si el incumplimiento supondría únicamente la salida de la IGP o si podría acarrear sanciones económicas por considerarse un engaño al consumidor. Recordó que el reglamento se aprobó en julio y confía en que la Junta acelere la intervención de sus servicios jurídicos.
La Fundación Caja Rural del Sur acogió la presentación del Anuario de la Joyería en Córdoba 2026, publicación de Diario CÓRDOBA sobre la situación y los retos de este sector. En la mesa participaron Javier Martín, socio director de F&J Martín Abogados y catedrático de Derecho Financiero y Tributario, además de Rafael Ruiz, presidente del Parque Joyero; Blanca Torrent, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Córdoba; y Antonio Díaz, presidente de CECO y de la Cámara de Comercio. El acto lo cerró Salvador Fuentes, presidente de la Diputación de Córdoba.
García-Escribano recordó los diez años de trabajo para lograr la IGP, la primera de España y la primera en joyería de Europa, y expresó su deseo de que sirva para competir mejor en los mercados internacionales. Javier Martín explicó que la figura protege al consumidor, pone en valor lo producido en Córdoba y defiende al sector frente a las copias, alcanzando tanto a la artesanía como a la producción industrial. Rafael Ruiz señaló que algunos clientes compraban joyas fabricadas en Córdoba sin querer identificarlas como tales, y defendió que el sello convierta el Made in Córdoba en motivo de prestigio. Antonio Díaz lo calificó de «un antes y un después» para el sector, y Salvador Fuentes propuso un plan estratégico para proyectar la joyería cordobesa en los mercados de lujo, señalando que «nosotros no podemos competir en el precio, tenemos que competir en la calidad».
En cuanto al relevo generacional, Rafael Ruiz indicó que, aunque existe, es un proceso largo porque la profesión no se aprende rápidamente, y reclamó una formación dual plena. García-Escribano reconoció que hay empresas con plantillas próximas a la jubilación y que es necesario un esfuerzo para transmitir el legado. La campaña escolar «Una joya para ti», respaldada por el Ayuntamiento y la Escuela de Joyería, concluye a finales de octubre.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.