Una madre cordobesa se ve obligada a ingresar a su hijo con autismo severo en Sevilla por falta de plazas
Manoli Cruz, madre cordobesa, debe ingresar a su hijo con autismo severo en Sevilla tras cuatro años esperando una plaza en la provincia.
Manoli Cruz, de 65 años y madre soltera con pocos recursos, tiene que ingresar a su hijo de 25 años, afectado por un trastorno severo del espectro autista, en una residencia de Sevilla. Tras cuatro años esperando una plaza solicitada a la Junta de Andalucía, la Administración le ofreció un lugar fuera de Córdoba porque en la provincia no hay disponibilidad, con un plazo de una semana para el ingreso y con el traslado a cargo de la familia.
Según relata, su hijo recibió atención a través del área de Salud Mental del hospital Los Morales y estudió en el colegio de educación especial Santo Ángel hasta que se negó a volver. Desde entonces apenas sale de casa, que comparte con sus otros dos hijos y su hija, todos mayores de edad y con distintos grados de discapacidad, en un piso de alquiler de Vimcorsa, en El Higuerón.
Manoli Cruz explica que el joven presenta problemas de conducta y una rigidez que le dificulta adaptarse a los cambios, y que, cuando se enfada, se vuelve violento. Asegura que una asociación para personas con autismo le resultaba inaccesible por su coste, y que la trabajadora social le indicó que el traslado a Sevilla no está cubierto. Finalmente, un amigo taxista se ofreció a llevarlos.
«Para una madre, tener a tu hijo tan lejos, donde no voy a poder ir a visitarlo a menudo, es muy duro, pero llevo cuatro años esperando una plaza y no me queda otra que ingresarlo en Sevilla», admite. Y añade que esa plaza significa tranquilidad, porque su hijo estará atendido y sus hermanos podrán hacer su vida.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.