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Lagartijo, el primer Califa que quiso ser ganadero de bravo y acabó con sus toros al matadero

Lagartijo, el primer Califa de Córdoba, intentó criar toros de lidia con reses portuguesas, pero su ganadería terminó en el matadero tras fracasar en Madrid.

Redacción automática · Córdoba 2 min de lectura

El torero cordobés Rafael Molina Sánchez, Lagartijo, decidió en la cumbre de su carrera iniciarse como criador de toros de lidia. Para ello compró a través de un intermediario unas 150 vacas de la prestigiosa ganadería portuguesa de Rafael José da Cunha, la mayoría preñadas. El crónico relato de El Día de Córdoba recoge que el origen de aquella vacada se remontaba a un lote de reses que Fernando VII regaló a su sobrino, el rey Miguel I de Portugal.

Las reses fueron trasladadas desde Portugal a Córdoba y se asentaron en las fincas de Córdoba la Vieja y Aguilarejos, donde Lagartijo y su compañero Salvador Sánchez Frascuelo las retentaron con dureza para seleccionarlas. Después, el ganadero intentó mejorar el ganado con sementales de Miura y de Laffitte, y más tarde con un lote de vacas y un toro del duque de Veragua.

Los resultados, sin embargo, no fueron los esperados. Según el texto, los toros de Lagartijo resultaban broncos y duros, poco propicios para el lucimiento de los toreros. Un hecho especialmente doloroso ocurrió el 26 de diciembre de 1888 en la plaza de Córdoba, cuando un novillo llamado Aguardentero hirió mortalmente a Manuel Disterlet Manene, subalterno del torero.

La ganadería acabó de la peor manera posible en la plaza de Madrid el 5 de junio de 1892. Aquella tarde, los toros salieron mansos y con un juego desfavorable, y la afición se burló del Lagartijo ganadero. El torero respondió con un espectacular tercio de banderillas en el sexto, pero después la vacada fue enviada directamente al matadero.

El artículo subraya además una precisión histórica: Lagartijo nunca compró el ganado directamente a Rafael José da Cunha, que había fallecido en 1867, sino a través de intermediarios portugueses. Para la historia del toreo cordobés, la aventura ganadera del Califa queda como un capítulo de la relación entre la ciudad y sus figuras de la tauromaquia.

Información elaborada a partir de El Día de Córdoba.

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