Condenado a 14 años de prisión por abusar de su sobrina, una menor tutelada por la Generalitat
La Audiencia de Barcelona condena a 14 años de cárcel a un hombre que abusó de su sobrina, menor tutelada por la Generalitat, y le impone 25.000 euros de indemn
La Audiencia de Barcelona ha condenado a 14 años de prisión a un hombre por agredir sexualmente de forma continuada a su sobrina, una menor tutelada por la Generalitat cuya guarda asumió temporalmente entre 2016 y 2021. Los hechos ocurrieron en su domicilio de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), donde la víctima vivió durante parte de su adolescencia. Además de la pena de cárcel, deberá indemnizar a la joven con 25.000 euros, tendrá prohibido comunicarse con ella o acercarse a menos de 1.000 metros durante los dos años posteriores a su salida de prisión, y cumplirá diez años de libertad vigilada.
La sentencia, dictada por la sección séptima de la Audiencia Provincial, supera la petición de la Fiscalía, que reclamaba doce años de cárcel y 15.000 euros de indemnización, y se acerca a los 18 años y 25.000 euros solicitados por la acusación particular, ejercida por la propia víctima. El fallo incluye también diez años de inhabilitación especial para ejercer funciones relacionadas con la patria potestad, la tutela, la curatela, la guarda o el acogimiento, así como el pago de las costas procesales. El abogado del condenado ha anunciado que recurrirá la sentencia.
Durante el juicio, celebrado el 13 de octubre, la joven explicó que los abusos se producían "casi cada noche" mientras convivía con su tío. Según su testimonio, las agresiones comenzaron cuando tenía 12 años y continuaron mientras estuvo bajo su cuidado, primero como residencia habitual y después durante los fines de semana. La menor, tutelada desde los cinco años por la antigua Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), se trasladó en septiembre de 2016 desde un centro de acogida de Sant Quirze Safaja a la vivienda de su tío, que asumió entonces su guarda y la de su hermano pequeño.
La joven declaró también que durante algunos episodios el acusado le proporcionaba alcohol y cocaína. En 2018 regresó al centro de acogida, aunque siguió pasando los fines de semana en casa del acusado, hasta que, a los 17 años, pidió a su tutora que interrumpiera esas visitas.
Uno de los elementos probatorios fue una grabación. Según quedó expuesto en el juicio, el acusado había reconocido ante familiares haber mantenido relaciones sexuales con su sobrina. En junio de 2023, la joven volvió a la vivienda con el pretexto de recuperar a su perro, y consiguió grabar un audio en el que el hombre admitía los hechos. La denuncia se presentó en febrero de 2024.
La víctima explicó al tribunal las dificultades que tuvo para pedir ayuda: su padre había fallecido cuando ella tenía diez años y su madre y su hermano tienen discapacidad. "Tenía la autoestima por el suelo, estaba destrozada y no sabía a quién recurrir, no tenía a nadie que me hubiese protegido", relató. La Fiscalía destacó en su informe la soledad y la vulnerabilidad en las que se encontraba la menor.
La condena se suma a otro caso grave de violencia sexual contra una menor tutelada por la antigua DGAIA, el de una niña de 13 años explotada por una red de pederastia en el barrio del Raval de Barcelona entre 2020 y 2021, que motivó una comisión de investigación en el Parlament. En julio de 2026, esa comisión concluyó que el sistema de protección estaba desbordado y propuso una reestructuración. Desde Donostia-San Sebastián, la noticia es un recordatorio de la importancia de los mecanismos de protección de la infancia tutelada, aunque se trate de un procedimiento judicial que se ha desarrollado fuera de Gipuzkoa.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.