Hace sesenta años, un incendio en la Tabacalera de Donostia destapó la escasez de bomberos
Un recorrido por el incendio de la Tabacalera de 1966 y la denuncia de El Diario Vasco sobre la falta de bomberos en San Sebastián.
Hace sesenta años, el 6 de noviembre de 1966, un incendio se declaró en la Tabacalera de San Sebastián, según recogió El Diario Vasco en su primera página. El fuego, que se produjo sobre las cinco y cuarto de la tarde, pudo deberse a un cortocircuito o a un mal contacto en el reloj eléctrico de la fachada. El viento intenso y el estado del tejado y del maderamen, muy secos por su antigüedad, facilitaron que las llamas tomaran grandes proporciones, mientras la pintura recién aplicada en esa parte del edificio actuó como combustible.
Según la crónica, la rápida intervención de los bomberos evitó una catástrofe mayor. El fuego afectó sobre todo al último piso, habilitado como vivienda del ingeniero jefe de la fábrica y de otro ingeniero de la industria, y no llegó a quemarse ninguna brizna de tabaco. La extinción se prolongó hasta bien entrada la noche, con el temor de que las llamas alcanzaran el ala izquierda, donde se acumulaban cartonajes, fundas y envoltorios, aunque la mercancía fumable se encontraba a una distancia que ofrecía cierta seguridad.
El periódico centró su crítica en la escasez de personal del Cuerpo de Bomberos. El propio diario reconoció que, en lugar de la expresión de que la presencia de los bomberos había evitado la catástrofe, lo cierto es que solo se presentaron cuatro bomberos y el chófer, que cubrían en ese momento toda la plantilla. El texto calificaba de «auténtica vergüenza» que San Sebastián no hubiera resuelto aún un problema que consideraba de los más urgentes.
La falta de efectivos se hizo más evidente aquel mismo día, en el que se produjeron además un desprendimiento de un muro del monte Urgull y el incendio de un poste eléctrico en el alto de Amara. Durante un momento, en el Parque solo quedó el operador de la central telefónica, y el fuego del poste pudo apagarse gracias a la llamada urgente a bomberos que estaban libres de servicio.
La conclusión del diario en 1966 era que el Cuerpo de Bomberos donostiarra disponía del material contra incendios más moderno, pero carecía de las personas necesarias para ponerlo en marcha. Un recuerdo histórico que muestra cómo la seguridad y los medios de emergencia han sido una preocupación ciudadana de larga data en la capital guipuzcoana.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.