Los coches cebra de prueba mueven cerca de 30 millones al año en Granada
Los prototipos de coches cebra que se prueban en las carreteras granadinas dejan cerca de 30 millones de euros al año en la provincia.
Con la llegada del buen tiempo, las carreteras de Granada vuelven a recibir prototipos de automóviles de distintas marcas, conocidos como «coches cebra» por su vinilado de rayas y sus matrículas temporales o extranjeras. Son vehículos en su última fase de desarrollo que, tras pasar por laboratorios y túneles de viento, salen a la carretera para comprobar su comportamiento en situaciones reales. Según las estimaciones recogidas en el reportaje, esta actividad deja en la provincia en torno a 30 millones de euros anuales, una cifra variable según el número de pruebas y su duración.
Granada es un banco de pruebas muy valorado por la industria por su orografía, su altitud, la presión atmosférica y su meteorología. La carretera de acceso a Sierra Nevada (A-395), que es la carretera asfaltada más alta de Europa según el texto, concentra gran parte de estos ensayos. Además, en verano es una vía poco transitada, lo que permite a los ingenieros trabajar con discreción, aunque no siempre evitan a los curiosos y a los «espías» que fotografían los vehículos.
Las pruebas van acompañadas de un despliegue de camiones, mecánicos e ingenieros que permanecen semanas en la ciudad y que benefician a hoteles, supermercados, restaurantes y talleres. Manuel Escalona, gerente de la empresa Ibérica 365 Solutions, con sede en La Zubia, explica que su compañía ofrece desde oficinas y talleres hasta reservas de hotel, transporte desde el aeropuerto y aparcamientos. Según indica, la actividad arranca en primavera, se intensifica en verano y puede llegar a movilizar a 30 trabajadores en temporada alta, con nueve naves industriales y nueve talleres.
Escalona señala que el 80 % de las pruebas en Granada no corresponde a coches nuevos, sino a modelos ya comercializados con nuevos componentes, y que se someten a diferencias de altitud que van desde unos 700 metros en la ciudad hasta los 2.400 de la Hoya de la Mora. También se comprueban frenos, suspensiones, sistemas de conectividad y los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS).
El reportaje recoge también los accidentes: en los últimos ocho años han ardido tres coches de prueba en la provincia, según el propio Escalona, quien subraya que estos vehículos llaman más la atención por su vinilado. Asimismo, organizaciones, asociaciones y partidos políticos critican que se usen carreteras públicas para estos test por el riesgo que, a su juicio, supone para el resto de conductores.
Información elaborada a partir de Granada Hoy.