Red Eléctrica inicia obras de la subestación de Saleres y una inversión de más de 108 millones para Granada
Red Eléctrica arranca este mes la subestación de Saleres y prevé más de 108 millones en obras para reforzar el suministro eléctrico en Granada.
Las obras de la subestación de Saleres de 220 kV, que llevaba tres años atascada en la tramitación ambiental por parte de la Junta de Andalucía, arrancan este mismo mes, según avanzó a IDEAL el operador del sistema eléctrico español, Red Eléctrica. La infraestructura debe entrar en servicio en un año si no surgen contratiempos. Según el texto original, el proyecto garantizará el suministro del sur de la provincia y aliviará la subestación de Órgiva, que está colapsada.
La nueva instalación alimentará la Citai de Escúzar y dará energía al acelerador de partículas del Ifmif-Dones, considerado el mayor proyecto científico de España, así como al macrocentro de datos que está construyendo Alto Infrastructure, entre otros proyectos empresariales que hasta ahora estaban bloqueados por la falta de energía.
La subestación irá acompañada de una nueva línea aérea Saleres-Íllora de 46 kilómetros, que cerrará el circuito de 220 kV. Además, se preven dos grandes actuaciones con horizonte de 2029: la línea aérea Baza-Antas de 400 kV y el aumento de capacidad de la línea existente entre el Tajo de la Encantada (Málaga) y Almería, que permitirá transportar más electricidad hacia Granada y el resto de Andalucía. Entre estos tres proyectos y la subestación, la inversión supera los 108 millones de euros.
El delegado regional de Red Eléctrica (Redeia) para Andalucía y Extremadura, Jorge Jiménez, señala que la tramitación de estos proyectos acumula una media de 4,5 años de espera, ya que depende del Gobierno en el transporte primario (líneas de 400 kV) y de la Junta de Andalucía en el secundario (220 kV).
La actuación sobre la línea de 400 kV que va de el Tajo de la Encantada al litoral almeriense, con un presupuesto de más de tres millones de euros, ya cuenta con autorización. Aprovechará el trazado existente y elevará la capacidad de transporte hasta 1.829 MVA, más de un 30 % por encima de la actual, mejorando la seguridad y la calidad del suministro y reduciendo las limitaciones que obligan a recortar la producción renovable.
Por último, la línea Caparacena-Baza-Antas, inaugurada parcialmente en 2022, se completará para cerrar el anillo eléctrico. Tendrá 102 kilómetros y 212 apoyos, de los que 62 y 34 kilómetros se situarán en Granada, en los municipios de Baza y Cúllar. Según Jiménez, cerrar el anillo es lo que realmente aporta máxima seguridad y estabilidad al sistema, además de reforzar la conexión entre Almería y el resto de Andalucía.
Información elaborada a partir de Ideal.