Un experto de la UGR aconseja comer solo una cuña de Torta de la Virgen
Un catedrático de la UGR analiza la Torta de la Virgen y aconseja disfrutarla de forma ocasional: «Una cuña, no la torta entera».
La Torta de la Virgen, uno de los dulces más vinculados a las fiestas de septiembre en Granada, debe disfrutarse como un alimento ocasional y de temporada. Jesús Rodríguez Huertas, catedrático de Fisiología y coordinador del Máster en Avances en Ciencias Gastronómicas de las universidades de Granada y Córdoba, resume su recomendación así: «Una cuña, no la torta entera».
Huertas destaca que este producto forma parte de la memoria colectiva de la ciudad y está asociado a la Virgen de las Angustias, a las reuniones familiares y al cambio del verano al otoño. La receta tradicional incluye harina de trigo, agua, aceite, huevos, levadura, azúcar, especias, ralladura de cítricos y un relleno normalmente elaborado con cabello de ángel.
Desde el punto de vista nutricional, 100 gramos de torta aportan aproximadamente 297 kilocalorías: un 69% de carbohidratos, un 26% de grasa y un 5% de proteína. El experto señala que la harina proporciona carbohidratos, el aceite de oliva aporta grasa, el huevo suma proteína y el relleno añade el componente dulce característico.
El catedrático también recuerda que en los últimos años han aparecido variedades de chocolate y crema. En el caso del chocolate, considera que el perfil nutricional no cambia de forma radical y que la principal diferencia está en el sabor y en la relación emocional que cada persona establece con el dulce.
«En nutrición no hay ningún alimento prohibido. Lo que tenemos que aprender es a periodizarlos», afirma Huertas en declaraciones recogidas por la Universidad de Granada. A su juicio, la Torta de la Virgen debe consumirse dentro de una celebración concreta y compartida, sin perder de vista que se trata de un producto energético y rico en azúcares.
Información elaborada a partir de Granada Hoy.