Reparaciones del Tajo-Segura, riesgo de perder 100 hectómetros cúbicos y subida de cánones en la cuenca
Urrea descarta problemas de suministro por el cierre del Tajo-Segura, pero los regantes temen perder 100 hectómetros cúbicos y critican la subida de cánones.
Las averías del acueducto Tajo-Segura y el aumento de los costes para los regantes preocupan a los usuarios de la cuenca del Segura. Las dos averías detectadas en septiembre, en La Bujeda (Guadalajara) y Liétor (Albacete), obligaron a interrumpir el transporte de agua desde la cabecera del Tajo. El Ministerio para la Transición Ecológica declaró las reparaciones de emergencia, con un presupuesto máximo de 1,2 millones de euros.
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Urrea, explicó en su comparecencia que la Confederación Hidrográfica del Tajo prevé recuperar parcialmente los envíos antes de que acabe el año. La Comisión Central de Explotación acordó el 27 de octubre la reapertura parcial hasta el 31 de diciembre, con prioridad para el abastecimiento, y aprobó 54 hectómetros cúbicos para octubre y noviembre. Ese agua quedará almacenada en el embalse de Alarcón, en la cuenca del Júcar, hasta que terminen las obras, previstas para mediados de febrero de 2027.
Pese a la reapertura provisional, el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) advierte de que cerca de 100 hectómetros cúbicos, incluido el abastecimiento, podrían perderse si no llegan a la cuenca antes de final de año, porque las reglas de explotación fijan un plazo máximo de tres meses para materializar los trasvases. El vicepresidente segundo del Scrats, Fernando Rubio, cifró el 2 de noviembre en unos 70 hectómetros cúbicos los recursos agrícolas en riesgo.
Urrea descartó consecuencias para los usuarios durante los próximos doce meses. Según dijo, las reservas de la cuenca y la producción de las desaladoras bastan para cubrir la demanda habitual de abastecimiento y regadío. Afirmó textualmente: "Tenemos suficientes reservas en la cuenca y con la producción de las aguas desaladas para atender con creces la demanda normal de un año normal", y no prevé incidencias en las entregas hasta el 30 de septiembre de 2027.
En cuanto a los cánones de regulación para 2027, varias comunidades de regantes de la Región de Murcia han mostrado su malestar. En el pantano de La Cierva, en Mula, la tarifa propuesta es de 179,33 euros por hectárea: una rebaja del 16% respecto a los 213,45 euros de 2026, pero un incremento acumulado del 520,7% frente a los 28,89 euros de 2024. La Junta de Hacendados de la Huerta de Murcia, que agrupa unas 8.000 hectáreas, pasaría de 20,09 a 26,30 euros por hectárea en los regadíos anteriores a 1933 (un 30,9% más) y estudia presentar alegaciones y recurrir.
Urrea defendió que la subida responde al aumento de los presupuestos de conservación y mantenimiento de las presas, después de años de críticas por la falta de mantenimiento. Según la Confederación, estos gastos deben repercutirse entre los usuarios beneficiados, conforme a la Ley de Aguas y su reglamento. La propuesta sigue en información pública y el organismo estudiará las reclamaciones antes de aprobar las tarifas definitivas.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.