Un implante de tejido pituitario humano recupera señales hormonales en un primate
Un tejido pituitario humano cultivado con células madre funcionó seis semanas tras ser implantado en un macaco, aunque aún no es aplicable a humanos.
Un equipo de la Universidad de Nagoya ha conseguido que tejido pituitario humano cultivado a partir de células madre sobreviva y funcione tras ser trasplantado a un macaco al que se le había extirpado la hipófisis. El implante recuperó una señal hormonal esencial y elevó los niveles de cortisol, según un estudio publicado en Stem Cell Research & Therapy.
Los investigadores generaron organoides de hipotálamo-hipófisis a partir de células madre embrionarias humanas. Estos tejidos tridimensionales contienen células capaces de producir hormona adrenocorticotropa (ACTH), que estimula las glándulas suprarrenales para fabricar cortisol, una sustancia fundamental para responder al estrés y mantener la presión arterial y el equilibrio de la glucosa.
El experimento se realizó en un macaco de cola larga macho de 15 años, al que se trasplantaron 1.440 organoides en el tejido adiposo subcutáneo de la espalda. Tras la intervención, la concentración media de ACTH pasó de 1,5 a 6,33 picogramos por mililitro y se observó un aumento de ACTH y cortisol durante aproximadamente seis semanas. La hidrocortisona que recibía el animal se redujo progresivamente y se suspendió al sexto día.
El cortisol no procedía directamente del injerto: la hipótesis de los investigadores es que la ACTH producida por el tejido trasplantado activó las glándulas suprarrenales del propio macaco. En modelos de ratón, los organoides sobrevivieron más de seis meses, elevaron los niveles de ACTH y respondieron a señales capaces de estimular o inhibir la secreción hormonal.
El estudio todavía no demuestra que esta técnica pueda aplicarse a personas. La respuesta inmunitaria del primate terminó comprometiendo el injerto, el experimento se limitó a un solo animal y no se obtuvieron datos hormonales después de seis semanas debido al deterioro de su estado. Los próximos pasos serán mejorar la supervivencia de los implantes, controlar el rechazo, establecer dosis seguras y desarrollar una fabricación a escala clínica.
El avance puede abrir una línea de investigación de interés para pacientes con hipopituitarismo, que actualmente necesitan tratamiento hormonal sustitutivo de por vida. La noticia, difundida también en Murcia, tiene un alcance sanitario y científico general para los vecinos de la Región, aunque el trabajo se ha desarrollado en Japón y no incluye participación local.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.