Baleares lidera el empleo, pero la vivienda y el estancamiento de la renta por habitante frenan su bienestar
Un estudio del Cercle d’Economia analiza la calidad de vida en Baleares: empleo y salud destacados, pero vivienda cara y renta por habitante estancada.
El Cercle d’Economia de Mallorca ha publicado el estudio «La Qualitat de Vida a Illes Balears: una visió multidimensional», elaborado por Luis Álvarez León, Bartomeu Coll Vicens, José María Vicens Gómez y el economista Jose Vicens Colom. El informe analiza 82 indicadores oficiales de las 17 comunidades autónomas entre 2004 y 2024 y pone el foco en los desequilibrios socioeconómicos de las Islas, especialmente en el acceso a la vivienda y en la evolución de la riqueza por habitante.
Según el estudio, el precio de la vivienda en Baleares prácticamente duplica la media del resto de comunidades y cuadruplica el de Extremadura, lo que convierte a las Islas en el territorio donde comprar una casa exige un mayor esfuerzo económico en relación con los ingresos. Los precios han subido un 18 % desde 2007, descontada la inflación, y los alquileres acumulan una subida real del 23 % desde 2011, la mayor del país.
En cuanto a la riqueza por persona, entre 2000 y 2023 el PIB per cápita real de Baleares apenas creció un 0,7 %, el aumento más bajo de España, frente al 19 % de media nacional. El informe explica que la economía balear creció un 44 % en términos globales, pero la población aumentó un 43 %, el mayor incremento del país, de modo que el crecimiento no se ha traducido en una mejora significativa para cada habitante.
En el ámbito laboral, Baleares ocupa el primer puesto entre las comunidades autónomas en tasa de empleo y en satisfacción media con el trabajo. También destaca en salud, con los menores niveles de enfermedades crónicas y de necesidades médicas no atendidas. La educación, en cambio, sigue siendo una de sus principales debilidades: solo el 34,6 % de la población de 25 a 64 años tiene estudios superiores, frente al 40,7 % de media nacional. El informe relaciona este dato con el peso de una economía turística que genera muchos puestos de trabajo que no exigen formación superior.
El estudio sitúa a Baleares junto a Cataluña, Madrid, Navarra y el País Vasco por su perfil socioeconómico, aunque las Islas presentan la renta más baja y el menor PIB por habitante de ese grupo. Además, el precio de la vivienda supera en un 46 % el valor que le correspondería según su renta y crecimiento demográfico, lo que apunta a otros factores como la insularidad y la demanda turística.
En conjunto, el informe refleja el contraste entre el dinamismo del empleo y los buenos indicadores de salud de las Islas y las dificultades para convertir ese impulso económico en mayor renta y bienestar para sus habitantes. Al tratarse de un análisis de ámbito balear, su interés para Palma, como capital de la comunidad, radica en que los problemas de vivienda y renta que describe afectan directamente a su población.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.