El calentamiento global podría reactivar el mercurio acumulado durante siglos
Un estudio en Science alerta de que el calentamiento global puede reactivar el mercurio acumulado en suelos y océanos durante siglos.
Una investigación publicada este mes de octubre en la revista Science advierte de que el calentamiento global puede volver a poner en circulación el mercurio acumulado durante siglos en los suelos y los océanos, incluso si las emisiones humanas continúan descendiendo. El análisis ha sido realizado por Aryeh Feinberg y Alfonso Saiz-Lopez.
Los autores señalan que el cambio climático puede movilizar este metal y favorecer su transformación en metilmercurio, una forma especialmente tóxica que se concentra a medida que asciende por la cadena alimentaria. Esta sustancia puede dañar las funciones reproductivas, neurológicas y cardiovasculares, especialmente en los grandes depredadores, entre ellos los seres humanos.
El mercurio se ha emitido al medio natural desde hace milenios, primero de forma involuntaria durante el refinado de metales y, desde la Revolución Industrial, también por el uso comercial del metal y la quema de combustibles fósiles. Aunque las políticas internacionales han reducido su presencia atmosférica en Europa y Norteamérica desde los años noventa y en Asia oriental desde la década de 2010, el llamado mercurio heredado seguirá presente durante muchos años.
Según el análisis, alrededor del 60 % de las emisiones actuales procede de ese mercurio heredado que vuelve a evaporarse desde los océanos y la superficie terrestre. Las actividades humanas directas representan el 30 % y las fuentes geológicas naturales, el 10 % restante.
El calentamiento puede liberar mercurio mediante incendios forestales y el deshielo del permafrost. Al mismo tiempo, unas temporadas de crecimiento más largas podrían aumentar la captación de este elemento por los bosques, mientras que el incremento del dióxido de carbono y las sequías pueden dificultar la absorción por parte de las plantas. Las olas de calor y el ozono de las capas bajas también pueden favorecer que el mercurio gaseoso adopte formas solubles que llegan al suelo y al agua con la lluvia, la nieve o la niebla.
La investigación es de ámbito provincial y balear, aunque sus efectos potenciales afectan a los ecosistemas y a la población de Palma como parte de un entorno insular y mediterráneo. El estudio subraya que la respuesta de los peces dependerá de factores como el tamaño de cada cuenca, su hidrología y la composición química de sus suelos y sedimentos.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.