El calor del mar deja Cala Gració sin nacras por primera vez
El seguimiento de la posidonia en Cala Gració alerta de que no se han visto nacras por primera vez, tras un año de aguas muy cálidas.
El programa de seguimiento de la posidonia en Cala Gració y Cala Bassa ha terminado esta temporada con una señal de alerta: por primera vez no se han avistado nacras en Cala Gració, en un año marcado por las elevadas temperaturas del agua.
Las últimas inmersiones se realizaron el 20 y el 27 de septiembre. Ocho buceadores voluntarios tomaron mediciones en las dos estaciones de Cala Bassa y otros cuatro hicieron lo mismo en las dos de Cala Gració. Las primeras observaciones apuntan a que las praderas se mantienen estables, aunque el informe completo se publicará en los primeros meses de 2027.
La nacra (Pinna nobilis) es el molusco bivalvo más grande del Mediterráneo y se encuentra en peligro crítico de extinción. La especie vive principalmente en praderas de posidonia y puede superar el metro de altura.
Salvem sa Badia financia las únicas estaciones de monitorización de posidonia de la bahía de Portmany. Este año, la actividad ha contado parcialmente con una subvención del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, canalizada a través de ALAMAR.
La colaboración con Xarxa Posidònia ha permitido incorporar este año un segundo transecto en Cala Bassa, de modo que ahora hay dos en cada zona de estudio. Las primeras estaciones se instalaron en 2022 en Cala Gració, a seis y 15 metros de profundidad.
El centro de buceo Arenal Diving aporta el material para las inmersiones, mientras que Salvem sa Badia financia las salidas. High Fidelity Collective ha colaborado este año en la documentación audiovisual. La evolución de estas especies y de la posidonia también resulta de interés para Palma por la importancia de la salud del ecosistema marino balear.
Información elaborada a partir de Noudiari (Eivissa).