El Gobierno limita los precocinados y las frituras en hospitales y residencias
El Gobierno aprobará un decreto que limita precocinados y frituras en hospitales, residencias y escuelas infantiles, y refuerza frutas, legumbres y pescado.
El Consejo de Ministros aprobará previsiblemente este martes un real decreto que fomenta la alimentación saludable en hospitales, residencias y escuelas infantiles, tanto públicas como privadas, así como en bibliotecas, universidades y museos de titularidad pública. La norma, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda, limita la presencia de precocinados, frituras y alimentos con alto contenido en grasas saturadas, azúcares o sal añadida en las comidas que se sirven en estos centros, según adelantan fuentes del ministerio dirigido por Pablo Bustinduy.
En concreto, los platos precocinados se limitan a un máximo de tres raciones al mes en residencias de mayores o de personas dependientes y en hospitales. Para los menores de edad la restricción es mayor: solo podrán recibir una ración al mes, la misma frecuencia prevista para las escuelas infantiles de 0 a 3 años. Las frituras quedan limitadas a dos raciones semanales, y se excluyen los alimentos con alto contenido en grasas saturadas, azúcares o sal añadida en los menús infantiles de hospitales y escuelas infantiles.
El texto también fija requisitos de calidad y sostenibilidad para frutas y hortalizas: al menos el 90% de las frutas y el 30% de las hortalizas deberán ser frescas y de temporada, y al menos el 10% procedentes de circuitos cortos de distribución. Asimismo, impulsa una mayor presencia de legumbres, pescado y productos integrales, con al menos la mitad del pan, arroz y pasta de variedades integrales en los menús diarios, y al menos el 25% del coste de los alimentos de producción ecológica.
La normativa exige además que las comidas estén supervisadas por profesionales con formación en nutrición y dietética, que se elaboren, siempre que sea posible, en las cocinas de los propios centros y que se adapten a cada grupo de edad y a las necesidades individuales por motivos de salud, éticos o religiosos. Se implantarán también cribados nutricionales en hospitales y residencias para detectar posibles situaciones de desnutrición.
Por último, el real decreto regula las máquinas vending de estos espacios, que deberán ofrecer al menos un 70% de productos saludables, limita las bebidas azucaradas y energéticas, y establece que las máquinas de café sirvan por defecto 0 gramos de azúcar añadida. Se obliga, además, a instalar fuentes de agua potable gratuita y se reduce el uso de envases y vajillas de plástico.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.