El planeta agrava su deterioro y siete indicadores llegan a récord extremo
Siete de los 16 indicadores climáticos analizados han alcanzado niveles extremos récord, mientras las renovables marcan un avance histórico.
Un equipo internacional de científicos advierte de que la situación del planeta es crítica: al menos siete de los 16 indicadores utilizados para evaluar su estado de salud han alcanzado niveles extremos récord, según un análisis publicado en la revista BioScience.
Los investigadores William J. Ripple y Christopher Wolf, de la Universidad Estatal de Oregón, alertan de la rápida desestabilización del sistema climático y del riesgo de que los distintos fenómenos se retroalimenten. Las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso marcaron nuevos máximos en 2026.
En mayo, el dióxido de carbono atmosférico superó previsiblemente las 428 partes por millón, un 50% por encima de los niveles preindustriales y, según el estudio, la cifra más alta observada en los últimos dos millones de años. El consumo de combustibles fósiles aumentó un 0,9%, con el petróleo, el carbón y el gas en máximos históricos.
El informe también señala mínimos históricos en los glaciares y en la masa de hielo de Groenlandia, además de un calentamiento récord de los océanos. El ritmo de aumento de la temperatura habría pasado de 0,05 grados por década entre 1880 y 1970 a 0,36 grados por década desde 2010.
Los autores advierten de que, si la tendencia continúa, la temperatura media mundial podría superar los dos grados de calentamiento en 2050, después de haber rebasado ya el umbral de 1,5 grados, lo que conduciría a un territorio de extremos climáticos desconocidos. El deterioro se relaciona también con más víctimas y pérdidas económicas por fenómenos meteorológicos extremos.
El estudio identifica como único dato positivo el avance de las energías renovables. El año pasado, la solar, la eólica, la hidroeléctrica y otras fuentes bajas en carbono produjeron por primera vez en más de un siglo más electricidad que el carbón y alcanzaron casi el 45% de la generación mundial. El análisis, difundido por un medio de las Illes Balears, afecta igualmente a Palma por sus implicaciones sobre la evolución del clima y los riesgos ambientales.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.