La gira caribeña de Carlos III coincide con el debate sobre reparaciones por la esclavitud
Carlos III visita el Caribe mientras crece la presión por reparaciones y una disculpa por la esclavitud. Londres descarta pagar, según la noticia.
Cuando Carlos III visite esta semana el Caribe, el protocolo de confraternización y amistad se verá acompañado por el debate sobre el pasado colonial británico. Varios países de la región exigen una disculpa formal a las potencias que se beneficiaron del comercio internacional de esclavos y reparaciones por el daño causado. Hasta ahora, el Reino Unido ha rechazado evaluar compensaciones económicas.
El itinerario de nueve días incluye Bahamas, Guyana y Antigua y Barbuda. Las autoridades de los tres países respaldan la necesidad de reparaciones por el legado colonial, y la presencia del monarca, descendiente de una de las casas reales europeas que, según los historiadores Sathnam Sanghera y Brooke Newman, se beneficiaron de la esclavitud, se considera una oportunidad para impulsar esa campaña. En Buckingham reconocen que el margen del rey es limitado: la posición oficial es que las reparaciones son competencia del Gobierno británico y que el Reino Unido no pagará. El Ministerio de Exteriores ha afirmado que el comercio trasatlántico de esclavos fue aberrante y que sus efectos perduran, pero que no abonará resarcimientos financieros.
Se espera que Carlos III reconozca los "días más oscuros de nuestro pasado", aunque no pedirá la disculpa formal que reclaman sus anfitriones, en línea con la postura del Ejecutivo, que quiere evitar riesgos de responsabilidad legal. El debate aparecerá también en la reunión de jefes de gobierno de la Commonwealth, que se celebra del 1 al 4 de noviembre en Antigua y Barbuda, a la que asistirá el primer ministro británico, que no prevé cambios en materia de reparaciones.
La presión viene de lejos. En 2013, la Caricom acordó crear una comisión para evaluar compensaciones, y el movimiento Black Lives Matter reavivó el debate tras la muerte de George Floyd en 2020. En marzo, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución que apelaba a la justicia reparadora por la esclavitud; el Reino Unido y los miembros de la Unión Europea se abstuvieron, y solo Estados Unidos, Israel y Argentina votaron en contra.
El mes pasado, Jamaica pidió al rey que elevara la cuestión al comité judicial del Privy Council, el órgano asesor de la Corona, cuya vertiente judicial es la última instancia de apelación de varios miembros de la Commonwealth. Tras la aceptación del monarca, las autoridades judiciales británicas deberán decidir si el Reino Unido tiene obligación legal de reparar. Su veredicto no obligaría automáticamente a pagar, pero haría más difícil ignorar las reivindicaciones.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.