Las incógnitas que deberá despejar Puente sobre el accidente ferroviario de Urda
Puente comparece en el Congreso sobre el accidente de Urda (69 muertos). Las claves abiertas sobre el LZB y las decisiones de Atocha.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece este martes por petición propia ante la Diputación Permanente del Congreso para informar sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), en el que un AVE de Renfe colisionó por alcance con un Iryo detenido. La tragedia ha dejado hasta el momento 69 víctimas mortales y más de medio centenar de heridos.
El pasado viernes, Puente ofreció una rueda de prensa de casi dos horas en la que reconstruyó los 22 minutos transcurridos desde la caída del sistema de seguridad LZB, a las 8:31 horas, hasta la colisión, a las 8:53. Según detalló, quedan numerosas preguntas abiertas sobre las decisiones adoptadas por el centro de control de Adif en Atocha. El origen de la caída del LZB en un tramo de 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla todavía se desconoce, a la espera del análisis de los registros por parte de Hitachi Rail. El ministro cifró en 170 las incidencias del LZB registradas en 2026, 13 de ellas en ese tramo.
Entre los puntos pendientes figura la autorización que Atocha dio al AVE a las 8:36 horas para reanudar la marcha, pese a que había recibido una indicación de velocidad meta cero. Los expertos citados en el texto señalan además que se transmitió el procedimiento LZB4 cuando correspondía el LZB3, y que ningún mecanismo de supervisión corrigió esa autorización. Puente defendió que el maquinista no podía saber si el tren situado delante había liberado el cantón, información de la que sí disponía el centro de control.
La investigación también deberá precisar cómo influyó en la circulación el paso al sistema de respaldo (BSL y ASFA), que dejó a ambos trenes dentro de un mismo cantón físico. Respecto al Iryo, la maquinista no logró reanudar la marcha tras una autorización de Atocha a las 8:41 horas, y queda por determinar si podía haber circulado con el LZB desconectado. Puente señaló que la señal favorable impidió que el ASFA advirtiera del peligro al AVE.
A las 8:48 horas, la maquinista del Iryo volvió a informar de que seguía detenida, y el controlador le respondió que continuara cuando pudiera, sin ordenar detener al AVE, que colisionó cinco minutos después. Puente reconoció: «Hubo mucho tiempo y muchos kilómetros». El ministro explicó que el controlador contaba con un auxiliar y un supervisor, y que queda por esclarecer qué papel desempeñó cada uno.
El texto recuerda que la CIAF ya había advertido en 2025, tras un incidente en Cuenca en 2024, de los riesgos de depender solo de las comprobaciones humanas, y que la sustitución del LZB por el sistema europeo ERTMS, prevista para 2026, se retrasa a principios de 2027. La investigación técnica y las diligencias judiciales deberán determinar las causas del accidente y las posibles responsabilidades.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.