Los desguaces reciben coches chinos de solo dos o tres años tras accidentes graves
Los desguaces españoles reciben coches de marcas chinas con dos o tres años tras accidentes graves y afrontan nuevos retos tecnológicos.
El aumento de las ventas de nuevos fabricantes de automóviles está llevando a los desguaces españoles vehículos seminuevos de marcas chinas con apenas dos o tres años de antigüedad. Estas unidades, según RO-DES, llegan principalmente tras accidentes graves en los que el coste de reparación supera el valor venal del coche y las aseguradoras lo declaran siniestro total.
Los nuevos fabricantes sumaron 75.024 matriculaciones en España durante el primer semestre de 2026, el 12,3% del mercado. Esteban Alabajos, director de RO-DES, asegura que la entrada de vehículos con matrículas tan recientes era hasta hace poco impensable en el sector.
La llegada de estos modelos plantea dificultades para catalogar sus piezas, referencias y compatibilidades, ya que todavía existe poca experiencia sobre su despiece. Nicolás Goñi, CEO de la plataforma B2B Azeler, destaca la necesidad de digitalizar la información para identificar correctamente los componentes recuperables y facilitar su reutilización.
El reto también es tecnológico por la presencia de motores eléctricos, híbridos e híbridos enchufables. Los Centros Autorizados de Tratamiento necesitan protocolos específicos para manipular los sistemas de alta tensión y gestionar las baterías, ya sea para su reutilización o reciclaje.
La transformación coincide con el Reglamento (UE) 2026/1738, en vigor desde el 13 de agosto, que establece nuevos objetivos de sostenibilidad para los vehículos homologados a partir del 1 de septiembre de 2032: un mínimo del 85% de reutilización o reciclabilidad en masa, un 95% de valorización y un 15% de plástico reciclado, porcentaje que subirá al 25% en 2036.
En 2025, los desguaces españoles gestionaron 671.675 vehículos fuera de uso, frente a las 750.000 unidades estimadas por SIGRAUTO. La evolución afecta al conjunto de España y también resulta de interés para Palma como capital balear, por el impacto que estas nuevas tecnologías tendrán en la reparación, el reciclaje y el mercado de recambios.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.