Los expertos alertan de que retirar vegetación agrava el riesgo de riadas
Expertos del CREAF advierten de que eliminar la vegetación y canalizar ríos puede acelerar el agua y agravar las inundaciones.
Retirar la vegetación de ríos y torrentes y canalizar sus cauces no reduce necesariamente el riesgo de inundaciones, sino que puede agravarlo. El biólogo y técnico de investigación del Centre de Recerca i Aplicacions Forestals de Catalunya (CREAF) Pau Fortuño advierte de que estas actuaciones aceleran el agua y aumentan su capacidad destructiva.
Según Fortuño, la vegetación de ribera está adaptada a las crecidas y actúa como freno natural gracias a su flexibilidad y resistencia. Cuando se elimina y se canaliza el cauce, el agua gana velocidad desde las cabeceras o las zonas afectadas por el temporal, lo que puede empeorar sus efectos al encontrar curvas o salidas.
El experto sostiene que no existe el riesgo cero, pero reclama que los cauces no estén ocupados por viviendas, naves, carreteras, vías ferroviarias o muros de contención. También considera necesario mantener márgenes amplios y recuperar el bosque de ribera autóctono para regular la velocidad del agua de forma estable.
En relación con la canalización del Turia de 1969, Fortuño señala que contribuyó a evitar graves problemas en la ciudad de Valencia, pero también desvió parte del riesgo hacia el sur, especialmente hacia la Ribera Baixa. A su juicio, los canales y muros no pueden contener por sí solos los grandes volúmenes de agua y no son una solución de prevención a largo plazo ante fenómenos climáticos cada vez más virulentos.
El biólogo distingue además entre el bosque de ribera y la caña común (Arundo donax), una especie exótica e invasora que no está protegida y para la que existen planes de erradicación. Explica que la recuperación de árboles autóctonos, como chopos, olmos, tarays, alisos, fresnos, avellanos o saúcos, puede limitar la expansión de esta planta al reducir la luz disponible.
El debate resulta relevante para Palma como capital balear porque plantea cómo deben gestionarse los torrentes y las zonas inundables ante episodios de lluvias intensas, aunque el texto no aporta actuaciones concretas ni datos específicos sobre la ciudad.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.