Los nietos de los fundadores reclaman acciones de Meliá y tensan la sucesión
Los hijos de Sebastián Escarrer reclaman acciones de Meliá y cuestionan el pacto familiar que regula el control del 54,8 % de la hotelera.
Los cuatro hijos de Sebastián Escarrer han demandado a los albaceas de la herencia de sus abuelos, Gabriel Escarrer Julià, fundador de Meliá, y Ana María Jaume, para reclamar las acciones que les fueron legadas. La demanda se dirige contra Juan Vives, exdirectivo de la hotelera, y Luis Díaz de Bustamante, secretario del consejo de administración.
El conflicto afecta a las participaciones de las cuatro sociedades a través de las que la familia controla Meliá: Hoteles Mallorquines Asociados, Hoteles Mallorquines Agrupados, Hoteles Mallorquines Consolidados y Tulipa Inversiones. Los testamentos permitían que los hijos del matrimonio renunciaran a los legados en favor de sus descendientes, una opción que, según publica El Confidencial, ejerció Sebastián Escarrer.
La disputa gira en torno a si los nietos deben adherirse al pacto de socios familiar firmado en 2018 antes de recibir las acciones. Los hermanos de Sebastián y los albaceas sostienen que esa era la voluntad de los fundadores, mientras que los demandantes aseguran que los testamentos no incluyen esa obligación y reclaman las participaciones sin asumir el acuerdo.
El pacto regula las decisiones de la familia, que controla conjuntamente el 54,8 % de Meliá, mediante mayorías reforzadas y penalizaciones económicas. El acuerdo exige una mayoría del 80 % para alterar el accionariado y estará vigente hasta 2030, cinco años después del fallecimiento de Ana María Jaume, ocurrido en agosto de 2025.
Gabriel Escarrer, presidente y consejero delegado de Meliá, cuenta con el respaldo de sus hermanas en esta disputa. Las diferencias ya afloraron en la junta de accionistas del 7 de mayo, cuando Jaime Escarrer Bisbal cuestionó el pacto y afirmó que, en la práctica, blinda la posición del actual presidente. Escarrer fue reelegido entonces con el 94 % de los votos.
Desde Meliá Hotels International declinan valorar el fondo del asunto y subrayan que la demanda afecta a sociedades patrimoniales ajenas a la actividad de la compañía. La empresa sostiene que no es parte del procedimiento y que continúa desarrollando su actividad y ejecutando su estrategia con normalidad. El conflicto, por afectar al accionariado de una de las principales compañías hoteleras de Mallorca, tiene especial relevancia para Palma y el sector turístico de la Isla.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.