Galicia recupera el cultivo de lino con plantaciones piloto, una de ellas en Salcedo
Galicia recupera el cultivo de lino con once plantaciones piloto, una de ellas en Salcedo (Pontevedra), para estudiar variedades aptas para la industria textil.
Galicia vuelve a cultivar lino en un proyecto que busca recuperar esta planta para la industria textil. La Fundación Adolfo Domínguez, la Xunta y la asociación Legados han puesto en marcha once plantaciones piloto para estudiar qué variedades ofrecen mejores condiciones para fabricar tejidos. Los ensayos se desarrollan en Guísamo (Bergondo), Mabegondo (Abegondo) y Salcedo, en la provincia de Pontevedra, donde se encuentra una de las parcelas de prueba.
En total se están probando 24 variedades de semillas de lino gallego en centros especializados de investigación, con el objetivo de seleccionar las que permitan obtener tejidos con mejor color, finura, resistencia y calidad. La Fundación Adolfo Domínguez espera contar en noviembre con los primeros resultados, que analizan la respuesta de cada variedad al proceso de enriado y su capacidad para producir un hilado fino y un tejido resistente.
El proyecto se desarrolla mediante un convenio con la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal), dependiente de la Xunta, y cuenta con la colaboración de la Misión Biolóxica de Galicia del CSIC. La investigadora Pilar Castro estudia siete variedades en el Centro de Investigacións Agrarias de Mabegondo (CIAM), Gabriela Quiroga trabaja con otras cuatro en el Centro de Formación e Experimentación Agraria de Guísamo, y la Misión Biolóxica analiza trece variedades bajo la coordinación de Bernardo Ordás.
Hasta ahora se han obtenido ocho muestras de cuatro variedades, tratadas con dos procesos de enriado distintos, que ya han sido enviadas al Instituto de Investigación Textil y de Cooperación Industrial de la Universitat Politècnica de Catalunya (Intexter). Sus resultados en planta piloto están previstos para principios de 2027.
La Iniciativa Galega polo Liño, puesta en marcha en junio, pretende recuperar el cultivo de esta planta, que durante siglos tuvo presencia en el medio rural y en la fabricación artesanal de tejidos, y explorar la creación de una industria textil vinculada a ella. La siguiente fase consistirá en comprobar si las variedades cultivadas en Galicia pueden convertirse en materia prima textil a mayor escala.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.