La nueva sede de la UNED en Valencia encara su recta final con madera y luz
La ampliación de la UNED en La Misericordia de Valencia completa su estructura y podría abrir en primavera o durante el curso 2027-2028.
La ampliación de la sede de la UNED en el complejo de La Misericordia de Valencia ha completado su fase estructural y podría entrar en servicio en primavera, aunque la dirección del centro Alzira-Valencia no descarta que haya que esperar al curso 2027-2028. El edificio, de unos 2.000 metros cuadrados, se levanta sobre un antiguo aparcamiento junto a la avenida Tres Forques.
La construcción, cuya inversión final alcanzará los tres millones de euros, combina hormigón y madera contralaminada (CLT). Las obras, ejecutadas por la UTE Gruexma-Continental, comenzaron en el verano de 2025 y han sufrido retrasos por problemas de suministros y maquinaria pesada.
El inmueble contará con un aulario en la planta baja y una biblioteca en la primera. El aulario tendrá capacidad para unos 300 estudiantes y permitirá organizar mejor los exámenes, que la UNED celebra en tres periodos del año. En la actualidad, la sede debe utilizar de forma simultánea distintos espacios del complejo para atender a sus alumnos.
El centro prevé contar este curso con unos 7.500 estudiantes, más del doble que en los años noventa. La nueva biblioteca tendrá puestos de estudio, estanterías, zonas administrativas y espacios para trabajos en grupo y actividades culturales. Según el director del centro, Alejandro Cerdá, la intención es abrirla también al barrio y a la ciudadanía para acoger charlas, presentaciones y facilitar el estudio.
Ambos equipamientos podrán funcionar de manera autónoma y con horarios diferentes. La biblioteca dispondrá de un acceso propio desde la avenida Tres Forques, lo que facilitará su apertura en franjas ampliadas durante los periodos de exámenes. El proyecto incorpora lucernarios, fachadas acristaladas y una estructura de madera vista.
El edificio incluirá medidas de eficiencia energética, como una cubierta vegetal, una malla de plantas trepadoras en las fachadas oeste y sur, chapa microperforada en las fachadas norte y este, 48 paneles fotovoltaicos y sistemas de climatización de alta eficiencia. El arquitecto José Antonio Ruiz, director de la obra, atribuye el uso de la madera a sus posibilidades constructivas y a la evolución del coste del hormigón.
Información elaborada a partir de Las Provincias.