Vecinos de la Malvarrosa denuncian consumo de drogas y personas durmiendo junto al colegio Cavite
Vecinos de la Malvarrosa denuncian que personas drogodependientes duermen y consumen a las puertas del colegio Cavite, en la provincia de Valencia.
Los vecinos de la Malvarrosa denuncian que personas drogodependientes se instalan por las noches, y hasta primera hora de la mañana, a las puertas del colegio público CEIP Cavite, entre la avenida Malvarrosa y la calle Alcocéber, casi enfrente de un nuevo hotel de cuatro estrellas abierto en el barrio. Según el relato recogido por Las Provincias, hay ocasiones en las que se concentran entre dos o tres personas y otras veces entre seis y siete.
Los residentes de los edificios conocidos como 'residencial Malvarrosa' explican que, al salir de sus portales, deben sortear a quienes se refugian bajo el soportal. Las familias que llevan a sus hijos al centro también se encuentran esta situación a diario. Francisco M., abuelo de una alumna, afirma: «No se meten con nadie, pero la realidad es que no debería ser normal que los niños vean a diario a la puerta de su colegio a estas personas toxicómanas tiradas por el suelo».
Un vecino llamado José asegura que han llamado reiteradamente a la Policía y han solicitado la intervención del servicio de Limpieza. Según su testimonio, las patrullas acuden, pero casi todas las noches algunas personas vuelven a dormir en la zona, próxima a las Casitas Rosa, donde, según indica, adquieren las dosis. Otro residente relata que desde su casa ha visto a personas inyectarse droga a la puerta del colegio y tirar jeringuillas por las rejas y en los árboles cuando detectan la presencia policial.
Los vecinos describen que estas personas duermen en sacos, colchones o cartones, y que orinan y defecan en la vía pública. También relatan episodios de robos en vehículos y de consumo de crack en la puerta de una finca, enfrente del colegio. Según detallan, la situación se agrava los fines de semana, los días de lluvia o frío y entre junio y septiembre, cuando termina el periodo escolar.
Varias madres y vecinas, como Daniela, Nuria y Rocío, coinciden en que es frecuente ver a personas durmiendo en la zona y que asusta a los niños. Algunas señalan que existen albergues y comedores donde podrían ser atendidas, aunque no entienden por qué se instalan junto al colegio. Según el texto, una comunidad de vecinos de estos bloques ya instaló verjas hace más de un año en el patio y el soportal, y los vecinos de otras calles de la Malvarrosa, como Pedro Velasco, Vicente La Roda y la plaza María Carbonell, denuncian que la parte trasera del colegio Ballester Fandos también es un punto habitual de consumo.
Información elaborada a partir de Las Provincias.