Valencia instalará cámaras en siete jardines contra el botellón y los delitos
Siete jardines de Valencia tendrán cámaras contra el botellón y los delitos: Malilla, Ruzafa, Monteolivete y Benimàmet, con 60.000 euros previstos.
El Ayuntamiento de Valencia instalará cámaras de videovigilancia en siete jardines de la ciudad con el objetivo de reducir la inseguridad ciudadana y el botellón. Los dispositivos se ubicarán en los barrios de Malilla, Ruzafa y Monteolivete, así como en la pedanía de Benimàmet, según una propuesta surgida de los últimos presupuestos participativos e incluida en las cuentas municipales de 2027.
Fuentes del gobierno municipal confirmaron este jueves que los técnicos del Servicio de Infraestructuras Eléctricas y Alumbrado ya redactan el proyecto. El presupuesto asciende a 10.000 euros para los jardines del distrito de Ruzafa y a otros 50.000 euros para instalar cámaras también en la calle Campamento de Benimàmet. Una vez redactado el proyecto, se licitará para determinar cuántas cámaras se colocarán.
Los emplazamientos ya están definidos. En Ruzafa se incluyen los jardines situados entre la calle Doctor Torres y la avenida Amado Granell, la plaza Pedagogo Pestalozzi, un pequeño parque de la calle Senyera, y las plazas Manuel Granero y Raquel Payà Pedagoga. En Malilla, el jardín entre la calle Juan Ramón Jiménez y la avenida Ausiàs March. En Monteolivete, la zona verde de referencia en el barrio.
La presidenta de la Federación de Vecinos, María José Broseta, vecina de Ruzafa, señaló que la medida busca sobre todo evitar la proliferación del botellón, aunque pidió que se tenga muy en cuenta la privacidad de los vecinos y que la colocación de las cámaras cuente con la aprobación de una comisión de videovigilancia. Citó el caso de la plaza Manuel Granero, donde el botellón se produce «sobre todo los fines de semana», y confía en que la cartelería que indique que la zona está videovigilada tenga un efecto disuasorio. Broseta también apuntó que la declaración de zona acústicamente saturada no ha reducido las quejas por ruido en el entorno de las calles Sueca y Puerto Rico.
En Monteolivete, la presidenta de la asociación de vecinos, Amparo García, señaló el botellón como la principal causa de la medida, junto con la necesidad de mayor seguridad ciudadana. Según explicó, hay casos de grupos que permanecen tras el cierre de los bares y generan escándalo, y recordó episodios de peleas e incluso dos crímenes en años anteriores.
Por otro lado, el Ayuntamiento prepara un proyecto similar para la videovigilancia de las calles del centro de Valencia, anunciado por la alcaldesa María José Catalá en el último debate sobre el Estado de la Ciudad y también recogido en las cuentas municipales del próximo año. Esta medida había sido pedida por los comerciantes desde hace años como una de las mejores fórmulas preventivas contra los robos al descuido.
Información elaborada a partir de Las Provincias.