Voluntarios limpiarán de residuos la zona quemada de la Devesa del Saler
Voluntarios retiran residuos de metal y vidrio en la zona quemada de la Devesa del Saler, parte del plan postincendio de la Conselleria y el Ayuntamiento.
Una brigada de voluntarios recorrerá este sábado la zona de la Devesa del Saler afectada por el incendio del pasado verano para retirar residuos, en concreto metales y vidrio. La actuación, impulsada por la concejalía de Devesa-Albufera que dirige José Gosálbez, es la primera de este tipo desde el siniestro, que quemó 37 hectáreas de pinos y sotobosque y obligó a evacuar de forma preventiva a la población de la Devesa y del pueblo de El Saler.
La acción forma parte del programa de voluntariado ambiental incluido en el plan de acción para la información y sensibilización postincendios de la Devesa. Dos operarios del servicio de la Devesa acompañarán a un grupo de 20 voluntarios, convocados por la asociación 'Unidos contra la basuraleza', que tiene experiencia en la retirada de residuos en espacios naturales. Los participantes avanzarán en pequeños grupos y de forma organizada por la zona afectada.
Según explicó el concejal, retirar vidrio, metales y otros residuos tras un incendio es especialmente importante, pero también lo es concienciar de que la Devesa es un patrimonio de todos y de la responsabilidad que implica respetarlo y cuidarlo. Desde la concejalía señalan que se aprovecha el momento en que la menor cobertura vegetal permite el acceso a una mayor superficie.
Antes de empezar se hará una explicación sobre los impactos de los residuos y la metodología para reducir al máximo el pisoteo. Los voluntarios contarán con monos, guantes, pinzas, capazos y bolsas de basura, y después se realizará una separación selectiva de los residuos y un recuento del material retirado.
Esta intervención se suma a otros trabajos que se irán realizando de forma progresiva, como la retirada de troncos en la zona siniestrada, a cargo de la Conselleria de Medio Ambiente y Territorio. Las prioridades son eliminar el riesgo de caída de árboles muertos sobre carreteras, pistas y sendas, y recuperar los accesos para evaluar los daños y acometer la restauración ambiental.
El plan prevé actuar sobre unas ocho hectáreas, retirar unos 2.500 pies afectados y acondicionar unos 1.500 metros de pistas para el acceso de la maquinaria, con un presupuesto total estimado de 152.725 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de tres meses. Los trabajos están pendientes de obtener la disponibilidad de los terrenos necesarios.
Información elaborada a partir de Las Provincias.