Los Peregrinos de la Eucaristía consolidan su presencia en Vitoria-Gasteiz, ya centro mundial de la comunidad
Los Peregrinos de la Eucaristía crecen en Vitoria-Gasteiz, ya su centro mundial, con parroquias y Estíbaliz bajo su gestión y crecientes debates.
La comunidad católica de los Peregrinos de la Eucaristía se ha afianzado en Vitoria-Gasteiz, que ya es su centro mundial. Según El Correo, la presencia de estos religiosos ha revitalizado parroquias como la de San Juan Bautista, en Aretxabaleta, donde la asistencia a misa ha pasado de unas cuatro o seis personas a llenar los bancos, y ha reabierto el santuario de Estíbaliz, cuyos antiguos monjes benedictinos debieron abandonarlo un año antes de su llegada.
La comunidad nació en Colombia hace dos décadas, fundada por el padre Francesco María de la Santísima Trinidad y la madre Amada Clara de los Sagrados Corazones de Jesús y María, cuyos nombres civiles son Elmer Enrique Mosquera Valencia y Silvia Paola Ampudia Luna. Se extendió por varias diócesis de Colombia, México y Uruguay, y en España por Pamplona, Getafe y Sevilla. Llegó a Vitoria en 2023 por invitación del obispo Juan Carlos Elizalde.
Actualmente, unos 50 hermanos y hermanas se concentran en Vitoria, de un total de algo más de 80 en el mundo, además de un numeroso grupo de laicos. Se encargan de parroquias como la de Santa María de los Ángeles, en la Avenida, y las de San Juan y San Pedro, en el barrio de Goikolarra, y han rehabilitado la hospedería de Estíbaliz y reabierto su restaurante y bar.
El diario señala que, aunque se les llama coloquialmente monjas, no lo son: el vicario para la Vida Consagrada de la Diócesis, Manuel Gómez-Tavira, explica que se trata de una asociación pública de fieles en camino de convertirse en un instituto de vida consagrada. Los religiosos justifican el uso del hábito franciscano como expresión de su carisma, aunque su uso ha generado polémica en algunos sectores de la Iglesia alavesa.
Las críticas se centran en sus formas consideradas tradicionalistas y en su rápida expansión. Un religioso vitoriano las describe como métodos «de otro tiempo», y un laico implicado en la acción social de la Iglesia cuestiona la gestión del obispo. Además, un blog recoge testimonios de antiguos miembros que denuncian abusos espirituales y de poder, y la Diócesis ha estudiado esos casos, aunque no existe ningún procedimiento abierto ni indicio demostrado.
Según ha podido confirmar el diario, la comunidad prepara la apertura de un caserío en Vírgala, en la Montaña Alavesa, para instalar su instituto formativo.
Información elaborada a partir de El Correo (Álava).