Seis pautas para recuperar el control del tiempo frente al móvil
Consejos para reducir el tiempo de uso del móvil y evitar que afecte al sueño, el trabajo y las relaciones personales.
El uso diario del teléfono móvil puede convertirse en un hábito difícil de controlar, especialmente por el diseño de las redes sociales y otras aplicaciones, concebido para prolongar la atención mediante notificaciones, desplazamiento continuo y recompensas variables.
El texto sitúa por debajo de tres horas diarias un uso en el que el móvil se emplea principalmente como herramienta. Entre tres y cuatro horas, el hábito comienza a arraigarse; de cuatro a cinco horas se identifica como un posible umbral de adicción, y por encima de seis horas puede interferir en el sueño, el rendimiento laboral y las relaciones personales.
Para reducir el consumo, se recomienda desactivar las notificaciones no esenciales, especialmente las de redes sociales y juegos, y mantener únicamente avisos como llamadas o mensajes directos. También se plantea activar la escala de grises para reducir el atractivo visual de la pantalla.
Otra medida consiste en establecer límites de uso y bloqueos automáticos para determinadas aplicaciones. El artículo aconseja además dormir con el móvil fuera de la habitación, ya que la luz azul de las pantallas puede inhibir la secreción de melatonina.
Durante las comidas y las conversaciones, dejar el dispositivo fuera del alcance ayuda a evitar que se coja por reflejo. También puede ser útil trasladar las aplicaciones más utilizadas a pantallas secundarias o carpetas, de modo que no aparezcan al desbloquear el teléfono.
Estas recomendaciones pueden resultar de interés para los vecinos de Vitoria-Gasteiz que quieran revisar sus hábitos digitales y limitar el tiempo dedicado al móvil.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.