Siete ajustes en casa que ayudan a prevenir caídas en mayores
Revisar baño, iluminación, alfombras, escaleras y recorridos puede ayudar a prevenir caídas entre las personas mayores.
Revisar la vivienda y eliminar obstáculos puede ayudar a reducir el riesgo de caídas entre las personas mayores, también en los hogares de Vitoria-Gasteiz. Según la actualización de 2026 del documento de consenso del Ministerio de Sanidad sobre prevención de la fragilidad y las caídas, alrededor del 30% de los mayores de 65 años sufre al menos una caída al año y entre el 5% y el 10% de esos accidentes provoca fracturas.
El baño es uno de los espacios que requiere más atención por el suelo mojado y los movimientos asociados al aseo. La instalación de superficies antideslizantes y barras de apoyo puede mejorar la seguridad. También puede valorarse sustituir la bañera por una ducha de fácil acceso o colocar un asiento de ducha cuando la persona tenga dificultades para mantener el equilibrio o permanecer de pie.
Las alfombras pequeñas o mal fijadas, los cables en zonas de paso, los objetos en el suelo y los muebles que dificultan caminar son otros riesgos habituales. Mantener despejados los recorridos entre el dormitorio, el baño y el salón, y evitar pliegues en las alfombras, son medidas sencillas que pueden aplicarse habitación por habitación.
La iluminación también resulta clave, especialmente en pasillos, escaleras y accesos al baño. En el dormitorio puede ser útil tener una luz al alcance desde la cama y una luz de orientación para evitar caminar a oscuras durante la noche. La cama debe permitir levantarse con comodidad y el trayecto hasta la puerta debe permanecer libre de zapatos, taburetes u otros objetos.
En las viviendas con escaleras, los peldaños deben estar bien iluminados, despejados y acompañados de una barandilla o pasamanos firme. Asimismo, conviene revisar los desniveles y escalones aislados. El calzado que sujete bien el pie, evitar los calcetines y las zapatillas flojas, levantarse despacio tras estar tumbado y mantener una actividad física adecuada completan estas recomendaciones.
Sanidad señala que la prevención debe individualizarse e incluir también la revisión de la medicación y la valoración de los riesgos del hogar. No es necesario esperar a que ocurra una caída: recorrer la vivienda observando los movimientos cotidianos permite corregir riesgos y favorecer que las personas mayores mantengan su seguridad y autonomía.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.