La logística andaluza, al límite: carreteras deterioradas y flota de camiones envejecida
Carreteras deterioradas, flota de camiones envejecida y falta de conductores ponen en apuros al transporte de mercancías en Andalucía.
Un camión procedente de Marruecos cargado con veinticinco toneladas de pulpos se incendió en la carretera A-381, entre Jerez y Los Barrios, a la altura de Alcalá de los Gazules, y permaneció durante 26 días en el arcén con la carga podrida esparcida por el asfalto. El camionero, un particular, no tuvo cobertura del seguro, que no incluía ese siniestro en su cláusula. Según el texto original, no se conoce la causa del incendio, pero sí el mal estado de esta vía, con años de falta de mantenimiento y un intenso tráfico pesado.
La carretera recibe unos 17.000 vehículos al día, que alcanzan los 36.500 en el tramo que enlaza Los Barrios con la A-7. La Confederación de Empresarios de Andalucía llegó a quejarse ante la Junta de Andalucía por su estado y por la ausencia de asfaltados desde que se inauguró, con los primeros tramos datados en 1997. La Junta ha destinado cinco millones de euros de su Plan Extraordinario de Asfaltado para renovar trece kilómetros de los 88 que tiene la vía, dentro de un plan de 151 millones para 137 carreteras de su titularidad, al que la Consejería considera el mayor esfuerzo en veinte años. En el último año, en esta carretera se registraron 36 accidentes.
A nivel nacional, un informe de la Asociación Española de Carretera de 2025 señaló que uno de cada dos kilómetros de la red examinada presentaba daños graves, y que 34.000 kilómetros necesitaban actuación urgente, con una inversión estimada de 13.000 millones de euros. La DGT registró 58 muertes en accidentes con camiones implicados el año pasado, aunque no desglosa esos datos por comunidades.
El texto también aborda la antigüedad de la flota. En Andalucía hay 446.331 camiones, y uno de cada cuatro supera los veinticinco años. La media regional es de 19,4 años, frente a los 18,3 nacionales y los 14 de la media europea. Gran parte del sector está formado por autónomos con uno o dos vehículos, con márgenes estrechos que dificultan la renovación, agravados por el encarecimiento del petróleo. El relevo generacional es otro problema: la edad media del transportista en España ronda los 55 años y se estima que faltan unos 30.000 conductores.
El artículo recoge también ejemplos de empresas del sector, como la gaditana Cayco, con más de cien camiones y una facturación cercana a los 30 millones de euros, frente al caso de Lanjatrans, de Granada, que presentó suspensión de pagos el año pasado por la subida del gasóleo, el encarecimiento de los seguros y la falta de conductores. El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Granados, lamentó la pérdida de esta empresa y advirtió de la complejidad que afrontan las pymes del transporte.
Información elaborada a partir de Diario de Almería.