Los partidos buscan en WhatsApp y las redes un ejército digital para movilizar votantes y frenar bulos
Partidos españoles quieren replicar el ejército digital de Lula en WhatsApp, pero expertos advierten de que las redes no sustituyen al candidato ni a su proyect
Todos los partidos quieren desplegar un ejército digital en WhatsApp, inspirados en la campaña brasileña de Lula, para contrarrestar un algoritmo de las grandes plataformas que, según los expertos consultados, ni es neutro ni tiene reglas claras. Iago Moreno, especialista en plataformas digitales y representante de Future of Technology Institute en España, lo describe como una cancha «claramente inclinada» hacia un lado del espectro ideológico. Recién llegado de Brasil, donde participó como observador internacional, identifica patrones que penalizan a un candidato y favorecen a otro, en este caso a Flavio Bolsonaro, y califica de «poderosísima» la estrategia de «romper el algoritmo» del llamado «general Janones».
Según el artículo, la cuestión es si este modelo es exportable y cómo se traduce, tanto en movilización como en la lucha contra la desinformación y los bulos. Los expertos son cautos: la base de una victoria electoral sigue siendo el candidato y su proyecto, aunque reconocen que las herramientas digitales son cada vez más necesarias, sobre todo por sus mecanismos opacos y desiguales para amplificar determinados mensajes.
Paco Camas, director de investigación de opinión pública en Ipsos Spain, señala que estos canales sustituyen hoy al puerta a puerta, sirven para penetrar en los electorados y, sobre todo, para reforzar a quienes ya tienen decidido su voto o actúan como influyentes. Moreno recuerda que uno de los primeros movimientos de Janones fue responder a una entrevista con filtraciones dudosas sobre Lula, avisando de que no iban a dejar que les marcaran la agenda con desinformación, y que su método consiste en dar instrucciones concretas a los seguidores para contrarrestar los mensajes adversarios.
Juan Carlos Monedero, politólogo, valora que este tipo de ejércitos digitales haya sido relevante en Brasil y Colombia, y menciona la actuación de Fernando Cerimedo, con tácticas agresivas en redes con bots y algoritmos. Monedero critica además que se haya cedido a las redes un poder excesivo, con casos en los que se reducen los alcances de determinadas cuentas o se censuran contenidos según su sesgo ideológico, y defiende que la ciudadanía participe de la corresponsabilidad informativa.
Desde el ámbito de la consultoría, César Calderón, director de Redlines, sostiene que el triunfo de Lula no se explica por un canal de WhatsApp, sino por cambiar de discurso, de actitud y de estrategia tras una derrota en las urnas. Monedero coincide en que las redes no suplen a un buen candidato ni a una buena gestión. Por su parte, Paco Camas matiza que estos canales movilizan sobre todo a quienes ya están alineados, mientras que llegar al electorado indeciso o tibio sigue siendo lo difícil.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.