El asalto a 'El Diario de Murcia' en 1902 por denunciar el fraude del pimentón
En 1902 un grupo atacó la redacción de 'El Diario de Murcia' por denunciar la adulteración del pimentón, un símbolo económico de la región.
En noviembre de 1902, un grupo de unos doscientos hombres irrumpió en la redacción de 'El Diario de Murcia', en la calle de la Platería, para atacar a su director, José Martínez Tornel. Dispararon contra la redacción y contra su hermano, que se salvó de milagro. Martínez Tornel no estaba allí. El motivo era una denuncia publicada en su periódico sobre la adulteración del pimentón de Murcia.
El pimentón era entonces una industria muy importante para la economía murciana, con miles de trabajadores y un producto presente en las cocinas de toda España. Según las cifras recogidas en aquellos años, la provincia producía buena parte del pimentón español, por lo que había mucho dinero en juego. El fraude consistía en añadir aceite de oliva para aumentar el peso del producto, y también sustancias como polvo de ladrillo, serrín o polvo de almendra.
La polémica llegó al Congreso de los Diputados. En una sesión del 3 de noviembre de 1902, un parlamentario señaló que Murcia producía unas 600.000 arrobas de pimentón al año, pero exportaba el doble, lo que apuntaba a las adulteraciones. Los otros periódicos murcianos, 'El Heraldo', 'El Tiempo' y 'El Liberal', se sumaron a la campaña.
Tras el asalto, la redacción quedó destrozada y 'El Liberal' ofreció sus talleres para que 'El Diario' pudiera seguir imprimiendo. Algunos de los asaltantes regresaron después para pedir disculpas a Martínez Tornel, e incluso alguno lo hizo de rodillas. Según la crónica, el encargo del ataque no provenía de los productores indignados, sino de algunos políticos que intentaban silenciar a la prensa. El gobernador Miguel Aguado tuvo que publicar una carta exculpándose.
El escándalo llevó a extremar la vigilancia sobre el pimentón, a exigir que los sacos indicaran su procedencia y a pedir un informe a la Real Academia de Medicina sobre la mezcla con aceite. El caso, recogido en el número 35 de la revista 'Cangilón', del Museo de la Huerta de Murcia, es hoy un recuerdo de la defensa de la calidad de uno de los productos más señeros de la región.
Información elaborada a partir de La Verdad.