Hernández de Cos y Knot toman posiciones para presidir el BCE
Hernández de Cos y Klaas Knot se perfilan como candidatos a suceder a Lagarde al frente del BCE, con apoyos de España, Alemania y Países Bajos.
La carrera para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE) ha comenzado a acelerarse, aunque la presidenta no ha confirmado que vaya a abandonar el cargo antes de que termine su mandato, en octubre de 2027. Entre los principales candidatos figuran el español Pablo Hernández de Cos y el neerlandés Klaas Knot.
Knot, expresidente del Banco de los Países Bajos, parte inicialmente con ventaja por contar con el respaldo de Alemania y de varios países considerados frugales: Dinamarca, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania. Su perfil de defensor de una política monetaria restrictiva, con tipos de interés más altos, favorece su candidatura entre esos socios.
Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España y actual presidente del Banco de Pagos Internacionales, ha recibido el apoyo público del Gobierno español. El presidente Pedro Sánchez destacó que tiene “las capacidades, el conocimiento y el liderazgo necesario” para dirigir el banco central, mientras que el vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido que España debe desempeñar un papel relevante en la próxima composición del Comité Ejecutivo del BCE.
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, respaldó un día después a Knot y elogió su gestión al frente del banco central de Países Bajos. La pugna se desarrolla en un contexto político marcado por el avance de la ultraderecha en Francia y Alemania, cuyos gobiernos pretenden asegurar que la elección recaiga en un candidato moderado.
La candidatura de Hernández de Cos también deberá convivir con las opciones que España presenta para dirigir la FAO y la Organización Internacional del Trabajo, a las que aspiran Luis Planas y Yolanda Díaz. España perdió además en junio la vicepresidencia del BCE que ocupaba Luis de Guindos, sustituido por el croata Boris Vujcic.
La decisión sobre la próxima presidencia del BCE tendrá relevancia para España y, por extensión, para Canarias y Las Palmas de Gran Canaria, por su impacto potencial en los tipos de interés, la inflación y las condiciones de financiación de hogares y empresas. El proceso todavía puede incorporar nuevos nombres, como ocurrió en 2019 con el nombramiento inesperado de Lagarde.
Información elaborada a partir de La Provincia.