Maquinistas denuncian fallos recurrentes del sistema LZB en la línea Sevilla-Madrid tras la liberalización
Maquinistas atribuyen los fallos del sistema LZB en Sevilla-Madrid a la falta de mantenimiento y a la formación del personal tras la liberalización.
Varios maquinistas de la línea de Alta Velocidad Sevilla-Madrid atribuyen las caídas del sistema de seguridad LZB a la falta de inversión en el mantenimiento de la infraestructura, fallos que, según su relato, comenzaron tras la apertura de la línea a nuevos operadores como Iryo y Ouigo. Adif, empresa pública responsable de la red ferroviaria, es la entidad encargada de dicho mantenimiento.
Según el texto, la liberalización llegó a esta línea en 2023 (Iryo y Avlo) y en 2025 (Ouigo), más tarde que en Barcelona (2021) y Valencia (2022). Los conductores subrayan que la entrada de nuevos trenes y viajeros coincidió con la mayor obra de modernización de la línea, iniciada en 2021, que todavía no ha concluido y cuenta con una inversión superior a 700 millones de euros.
Los maquinistas también señalan la deficiente formación del personal de los puestos de mando del centro de control y de los nuevos conductores. Uno de ellos, Manuel, maquinista jubilado con 15 años de experiencia en Alta Velocidad, asegura que hasta 2020 el sistema funcionaba sin pérdidas de transmisión durante largos periodos, y que a partir de 2022 empezó a registrar fallos mensuales e incluso semanales. Añade que las 170 incidencias en diez meses que dio a conocer el ministro Puente suponen una caída del sistema cada dos días aproximadamente.
Otro maquinista jubilado, Gabriel, sostiene que el aumento de circulaciones, que según su testimonio pasó de 24 trenes diarios a 150, somete a vía, catenaria y vehículos a un desgaste que no se compensa con el mantenimiento necesario. Asegura además que, entre 2024 y 2026, se registraron más de 800 partes de peligro de circulación en el conjunto del país y que Adif ha optado por imponer limitaciones de velocidad en lugar de reparar los defectos.
Manuel advierte de que la implantación de tecnologías más modernas, como el ERTMS, no bastará si no se garantiza su mantenimiento. Los maquinistas lamentan, además, el caos que se percibe en el audio filtrado del centro de control de Atocha, donde, según Manuel, no había nadie con experiencia suficiente para resolver la emergencia.
Información elaborada a partir de Granada Hoy.