Sanidad prevé recomendar o hacer obligatoria la mascarilla en centros sanitarios si la gripe y la covid se disparan
Sanidad prepara un plan para recomendar o imponer la mascarilla en centros sanitarios valencianos si la gripe y la covid se disparan. Así funcionan los umbrales
La Conselleria de Sanidad ha remitido a los departamentos de salud un plan de contingencia para la temporada 2026-2027 que contempla recomendar, e incluso hacer obligatorio, el uso de la mascarilla quirúrgica en centros de salud y hospitales si la incidencia de infecciones respiratorias agudas —gripe, covid y virus sincitial— se descontrola. Según el documento de 11 páginas al que ha tenido acceso Levante-EMV, si la incidencia supera los 752 puntos, los departamentos podrán aconsejar el cubrebocas en ámbitos vulnerables, como salas de tratamiento quirúrgico, unidades de trasplantados o Urgencias.
El plan también prevé, según la evolución de la curva, implantar turnos escalonados en las consultas para evitar aglomeraciones en las salas de espera, valorar la obligatoriedad de la mascarilla para pacientes, acompañantes y personal sanitario, o modificar los circuitos internos de hospitales y centros de salud. Estas medidas dependerán de la tasa de incidencia, con cuatro umbrales establecidos a partir del análisis de series históricas, y de la velocidad con que aumente. «No es lo mismo un incremento progresivo y constante que en una sola semana», explican fuentes oficiales de Sanidad.
El documento es una guía general con medidas escalonadas, pero será el servicio de Medicina Preventiva de cada departamento el que decida cuándo aplicarlas y podrá adoptar medidas adicionales según la incidencia en cada zona.
La estrategia no es nueva. La mascarilla se recomendó en centros sanitarios a mediados de noviembre de 2025, al superarse los 780 puntos de incidencia, y de nuevo en enero de ese año, con 900 casos por cada 100.000 habitantes. En 2024, el Consell llegó a imponerla de forma obligatoria durante casi un mes, cuando la curva superó los 1.500 puntos.
La incidencia media de la Comunitat Valenciana se sitúa en 722,6 casos por cada 100.000 habitantes, apenas 30 puntos por debajo del primer umbral (752 puntos, nivel bajo o verde), mientras que en el departamento de La Plana supera los 800. A partir de ese nivel, las personas con síntomas deberían evitar interacciones sociales, usar mascarilla e higienizarse las manos durante cinco días tras aparecer la enfermedad. El umbral medio, en amarillo, arranca con 1.562 puntos, y el alto con 2.265, momento en que la mascarilla podría volverse obligatoria en estos espacios. Por encima de 2.669 puntos, el nivel es rojo y Sanidad podría adoptar «medidas adicionales y excepcionales».
La transmisión de este año es más temprana que en temporadas anteriores: en la semana 44 la incidencia era de 722,6 casos, frente a 611,8 hace un año y 529,3 hace dos, según el Sistema de Vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas (Sivira). El plan considera que las ondas epidémicas posteriores a la pandemia han sido de baja intensidad, aunque la de 2023-2024 alcanzó los 1.500 puntos, y la de 2014-2015 superó los 2.500.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.