Sustituir la leche por bebidas vegetales podría reducir la ingesta de yodo, calcio y vitaminas B2 y B12
Un estudio británico en The Lancet Planetary Health advierte de que sustituir lácteos por bebidas vegetales podría reducir el yodo, el calcio y las vitaminas B2
Sustituir la leche y otros productos lácteos por alternativas vegetales podría reducir la ingesta de nutrientes esenciales como el yodo, el calcio y las vitaminas B2 y B12, según un estudio de modelización realizado en Reino Unido y publicado en la revista científica The Lancet Planetary Health. Los investigadores usaron datos de consumo de más de 3.000 personas para simular qué ocurriría si se sustituyeran parcialmente estos productos.
Según los resultados, reemplazar un tercio de los lácteos podría reducir la ingesta media de yodo entre un 9% y un 21%, mientras que sustituir la mitad elevaría esa reducción a un intervalo de entre el 13% y el 28%. También se observaron descensos en la ingesta de calcio, riboflavina (vitamina B2) y vitamina B12.
El investigador de la Universitat Rovira i Virgili Jesús Francisco García-Gavilán explica a SMC España que estos resultados son «especialmente relevantes porque el yodo es fundamental para la producción de hormonas tiroideas y el correcto desarrollo neurológico, especialmente durante el embarazo y las primeras etapas de la vida». Entre los grupos más vulnerables señala a las adolescentes de entre 14 y 18 años, cuya ingesta de yodo suele situarse por debajo de los requerimientos nutricionales.
El propio especialista recuerda que se trata de una simulación matemática y no de un estudio de intervención en personas, por lo que los resultados no demuestran que sustituir los lácteos provoque directamente enfermedades o deficiencias. Además, advierte de que las conclusiones corresponden a la población británica y no pueden extrapolarse directamente a España, donde existen diferencias en los hábitos alimentarios y en las fuentes de yodo.
El académico Rafael Urrialde, vicepresidente de la Real Academia Europea de Doctores, señala que los productos vegetales pueden tener un valor nutricional interesante, pero que «no presentan necesariamente la misma composición que la leche y sus derivados». Advierte de que las alternativas que no estén enriquecidas con determinados micronutrientes podrían favorecer una ingesta insuficiente de calcio, yodo y vitaminas B2 y B12.
El estudio apunta también a una posible solución: enriquecer las bebidas y otros productos vegetales con estos nutrientes para reducir las diferencias respecto a los lácteos. García-Gavilán insiste en que «el mensaje no es que las alternativas vegetales sean perjudiciales», sino que cualquier sustitución debe planificarse teniendo en cuenta la composición nutricional de los alimentos. Los especialistas destacan la importancia de mejorar el enriquecimiento, el etiquetado y la información nutricional de estos productos.
Información elaborada a partir de Información.