Cortes en la L2 del metro de Barcelona provocan colas y autobuses saturados en La Pau
La L2 del metro de Barcelona está cerrada entre La Pau y Gorg por fisuras en el túnel. Colas y autobuses saturados el primer día del corte hasta el 3 de diciemb
El primer día de afectaciones en la línea 2 del metro de Barcelona (L2) ha dejado escenas de saturación y desconcierto en varias estaciones. El corte, que se había anunciado en los días previos, pilló por sorpresa a numerosos usuarios, que se encontraron con largas esperas y aglomeraciones para subir a los autobuses lanzadera habilitados por Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).
La situación fue especialmente tensa a primera hora en La Pau, donde decenas de pasajeros hicieron cola para subir a unos autobuses que, según denunciaron, no dieron abasto. Un operario de TMB encargado del dispositivo lo explicó así: "Un metro llena tres autobuses, y pasa cada menos tiempo". Y añadió: "Vamos como vamos, pero al menos damos servicio".
Entre los afectados está Claudia Cardoso, de 22 años, que lamentó el tiempo perdido: "Voy a llegar con un retraso horrible a las clases, y eso que he salido con una hora de antelación", declaró a EL PERIÓDICO. Júlia Quiles, de 25 años, señaló que "está muy mal comunicado todo", y Paula, de 16 años, calculó que su trayecto habitual de media hora pasará a durar una hora o más.
El trayecto alternativo obliga a los usuarios a reorganizar sus desplazamientos. El autobús lanzadera que conecta La Pau con Gorg tarda unos veinticinco minutos, según el tráfico, y algunos pasajeros desconocían que el servicio especial solo llega hasta Gorg, por lo que deben volver a coger el metro para continuar hasta Badalona.
Los operarios auguran que el martes irá a peor, cuando las escuelas que hoy tenían fiesta de libre disposición vuelvan a abrir. Desde este lunes, la L2 permanece fuera de servicio entre La Pau y Gorg, en las estaciones de La Pau, Verneda, Artigues/Sant Adrià, Sant Roc y Gorg, y la interrupción se prolongará, en principio, hasta el 3 de diciembre.
El corte responde a fisuras detectadas en un tramo de unos 50 metros del túnel, cerca de Artigues/Sant Adrià en dirección a Sant Roc. Los daños se atribuyen a la presión del agua subterránea, que aumentó tras los temporales de principios de octubre y las crecidas del río Besòs. TMB ha dispuesto un servicio lanzadera con una frecuencia prevista de entre cuatro y nueve minutos, y como alternativas los usuarios pueden recurrir al tranvía y a la línea de autobús H10, menos concurridas.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).