El alquiler medio en Catalunya se contiene en 877 euros y baja un 4,4% en Barcelona ciudad
El alquiler medio en Catalunya se sitúa en 877 euros tras dos años de regulación. En Barcelona ciudad baja un 4,4% y ronda los 1.141 euros.
El precio medio de los alquileres en Catalunya se mantiene contenido dos años después de la aplicación de la regulación de los alquileres, a principios de 2024. Según los últimos datos publicados este lunes 2 de noviembre por la Generalitat, el precio de los arrendamientos registrados en el Institut Català del Sòl (Incasòl) en el segundo trimestre de 2026 se situó en 877,81 euros de media, un 1,02% más que los 868,91 euros previos a la contención.
El incremento no ha sido homogéneo en todo el territorio. En los municipios declarados zona tensionada, donde se aplica el tope de precios, la subida ha sido del 0,7%. En Barcelona ciudad, los alquileres han bajado un 4,4% en poco más de dos años y se sitúan ahora en 1.140,89 euros de media. En cambio, en las zonas sin regulación el precio medio se ha disparado un 11%.
La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha celebrado estos datos: "Observamos contención en las zonas tensionadas y, en cambio, vemos que los municipios que no están en esas zonas registran un incremento muy importante. Por tanto, la regulación de los alquileres, el tope y la aplicación de la ley de vivienda funcionan tal como estaba previsto". La propia consellera ha reconocido que la regulación no facilita que el precio medio pueda bajar y ha insistido en que lo más importante es aumentar el parque público de vivienda.
La Conselleria también destaca que el número de contratos de alquiler en activo en Catalunya ronda ya los 850.000, en máximos históricos. Desde principios de 2024 el parque de alquiler ha crecido en 23.506 contratos, 2.512 de ellos durante el segundo trimestre de 2026, aunque las nuevas firmas han disminuido progresivamente trimestre a trimestre, lo que el Govern atribuye sobre todo a una menor rotación de los contratos y a más prórrogas y renovaciones.
Los datos del Incasòl también reflejan que los contratos de temporada han caído un 40% respecto a hace un año, con una reducción de 963 contratos solo en el último trimestre. Paneque confía en que el alquiler por habitaciones, usado en los últimos meses para eludir el tope, siga la misma senda, ya que ahora la suma de los arrendamientos por habitaciones de un mismo piso no puede superar el tope que tendría alquilado a una sola familia.
Para vigilar el cumplimiento, el órgano sancionador se creó el pasado agosto y desde entonces se han realizado unas 600 inspecciones. La Generalitat cuenta con 50 inspectores para todo el territorio, que también controlan los pisos turísticos, y prevé llegar a 100 en los próximos meses. Hay 45 expedientes abiertos que suman posibles sanciones por 1,3 millones de euros, la mayoría contra grandes tenedores, aunque estas multas todavía no son firmes.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).