Recorrido por los frontones históricos de Pamplona y la pelota vasca
Un recorrido por los frontones históricos de Pamplona, de Mañueta al Labrit y el Jito Alai, con motivo del I Congreso Internacional de Pelota Vasca.
Pamplona está reforzando su posicionamiento como Capital Mundial de la Pelota Vasca con una propuesta turística y cultural que recorre la historia de este deporte en la ciudad. Andrea Lusarreta, presidenta de la Federación Navarra de Pelota Vasca, explica que no se trata de inventar una nueva identidad, sino de poner en valor algo que la ciudad lleva mucho tiempo siendo.
El origen de la pelota vasca se relaciona con el jeu de paume, practicado en Francia desde el siglo XIII. A partir del siglo XVIII se convirtió en un deporte muy popular en Euskal Herria, con hitos como la invención del guante de cuero en 1720, la pared de rebote en 1750 y la cesta en 1857. Según el historiador Santiago Lesmes, autor del libro La increíble historia de la pelota vasca, los primeros testimonios documentados en Pamplona se remontan a 1331, cuando el rey Felipe III de Navarra ordenó reparar un juego de pelota del claustro de los Dominicos.
El auge popular llevó al Ayuntamiento a dictar en 1743 el primer bando que prohibía jugar a pelota en las calles, ya que los partidos generaban apuestas, destrozos y absentismo laboral. En 1760 se construyó un frontón en la antigua Casa de Misericordia, junto al Paseo Sarasate, para ordenar esta actividad.
La ruta propuesta pasa por tres frontones emblemáticos. El frontón Mañueta, en el Casco Viejo, es un frontón cubierto de uso público cuya llave puede solicitarse en la Casa Consistorial. El Labrit, inaugurado en 1952 y conocido como La Bombonera, es según Lusarreta el más emblemático del ecosistema pelotazale y pronto celebrará su 75 aniversario. El Jito Alai, de 1962, se sitúa junto a las murallas del Redín y es de acceso libre.
Entre los actos previstos figura el I Congreso Internacional de Pelota Vasca, que se celebrará el 12 de noviembre en el frontón Labrit, con actividades sobre el remonte, visitas guiadas, exposiciones y una iniciativa gastronómica que combina pintxos navarros y cultura pelotazale hasta el 15 de noviembre.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.